Los que quieren la concordia no son una sociedad secreta (o no deberían)

Los que quieren la concordia no son una sociedad secreta (o no deberían)

Publicado por el abr 6, 2014

Compartir

Decía Josep Pla que los mejores no se suelen dedicar a la política, y tenía razón. Sin embargo hubo un momento en este país en que muchos de los mejores lo dejaron todo para asomarse al gran vértigo. Hubo un momento en que todo el mundo fue tan consciente de estar haciendo Historia desde que se levantaba hasta que se acostaba que lo extraordinario asomaba en cada esquina, como en un cuento de Borges. Así un niño separado de su familia para ser educado por Franco pudo convertirse no sólo en el Rey sino también en la punta de lanza de los demócratas. Así un hombre repleto de limitaciones y contradicciones como era Adolfo Suárez fue capaz de encarnar el más nítido de los corajes y la gente, que es sabia, no se deja escamotear ni adulterar su recuerdo. La desmemoria es terca. Pero el instinto de los pueblos que han sufrido mucho lo es más.

Tengo el honor de publicar hoy en ABC una entrevista con Miquel Roca que espero que sea muy leída, no sólo por egoísmo periodístico –que también- sino porque de verdad creo que es bueno para mucha gente que esta entrevista se lea mucho. En ella pasamos revista al verdadero papel del Rey y de Suárez por alguien que, a diferencia de según qué comadres sensacionalistas, sí que estaba allí. Hablamos también de su propio papel, del de Miquel Roca, cuando al principio de los 90 intentó que el nacionalismo catalán se involucrara en la acción de gobierno de España. De la discreción cualificada con que intenta vivir la situación actual. De la defensa de la infanta Cristina. Etc.

Ha sido una entrevista apasionante que me ha devuelto a emociones laborales olvidadas. Me explico. Yo solía decir (a escondidas de mis jefes) que entrevistar a políticos es como ir al cajero automático. Es decir, a hacer una transacción perfectamente organizada y prevista, sin margen para la chispa y la sorpresa, como no sea del tipo desagradable (que no te funcione la tarjeta). Es muy raro que un político tenga algo verdaderamente interesante de decir, porque en diez de cada nueve casos, si lo tiene se lo calla. No se lo permiten las circunstancias, o eso cree: que no tiene que contarte cosas sino transmitir consignas. Simplificaciones y mutilaciones de la realidad que pueden llegar a ser a veces de una simpleza desoladora. Ofensiva.

La entrevista con Miquel Roca fue ardua porque había que hilar muy pero que muy fino. A quien tiene tanta Cataluña pero también tanto Estado en la cabeza no le resulta fácil tirar por el camino de en medio y decir lo primero que se le ocurre, más en estos momentos de tribulación y confusión. Pero era un lujo, y de los grandes, sentir tanta densidad política e incluso histórica en el ambiente. Tantas cosas por decir, por saber y por pensar. No estamos en los años 30 ni en los años 80 del siglo pasado. Pero de vez en cuando hay que volver a sacar a pasear la grandeza. Más que nada para asegurarse de que los que quieren la concordia no son una sociedad secreta ni han pasado a la clandestinidad, como en los viejos tiempos.

Compartir

ABC.es

Piensa lo peor © DIARIO ABC, S.L. 2014

Doctores tiene la política para ver el lado positivo, institucional y trascendente de las cosas. En este blog trataremos de darle la vuelta y hasta la puntilla al más fino análisis. Más sobre «Piensa lo peor»

Etiquetas
Calendario de entradas
marzo 2017
L M X J V S D
« jul    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031