Landismo con licencia para matar

Landismo con licencia para matar

Publicado por el Sep 24, 2013

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Hay algo atroz (más atroz de lo que ya parece, quiero decir) en las noticias que llegan desde Siria sobre el reclutamiento de mujeres tunecinas para practicar la yihad sexual, es decir, el reposo del guerrero a escala industrial. No es la primera vez que a alguien se le ocurre. Los japoneses esclavizaron sexualmente a muchas mujeres chinas para dar alivio a sus tropas. Los nazis hicieron lo propio con no pocas prisioneras de sus siniestros campos de concentración. La violación es un arma de guerra.

Lo curioso es que suele ser un arma de guerra contra el enemigo. ¿Se acuerdan de Bosnia? En la yihad siria las mujeres tratadas así son las de su propio bando. Y no sólo eso, sino que todas y cada una de ellas están educadas desde pequeñitas para abominar del sexo fuera del matrimonio, no digamos no con un hombre ni con dos ni con tres, sino con todos los que Alá les mande. De la casa de Bernarda Alba a las Cincuenta Sombras de Grey (pero a lo bruto, sin ningún morbo) en menos que canta un gallo. ¿Qué pasará por la mente de una mujer lo bastante fanática del islam como para someterse a una esquizofrenia así?

Todo sistema de pensamiento tiene sus venenos y sus obligados antídotos. El rigor teórico del islam en materia de celibato se palia en la práctica con indignas patentes de corso como estos alucinantes “matrimonios por horas”, hablando en plata, matrimonios para follar. Uniones relámpago sin mayor causa ni efecto que el sexo puro, duro y en su máxima expresión descarnada y egoísta. El típico polvo cuartelario contra una pared, eso sí, bendecido por el imán de turno, convertido a la sazón en una especie de chulo a gran escala. El mensaje es que si eres un yihadista te está permitido un nivel de solaz sin consecuencias que no está al alcance del resto de los musulmanes observantes. Landismo (de Landa, Alfredo Landa) con licencia para matar.

Qué quieren que les diga, a mí me da mucho asco. Me da asco pensar en esas jóvenes tunecinas que van al matadero sexual de Siria a veces para hacerse perdonar no sé qué pecados, no sé qué afrentas. Las hay, cuentan, que son de origen europeo, que un buen día se convirtieron o reconvirtieron al islam y que ahora les urge “limpiar” su pasado laico, hacerse perdonar los hombres con quienes se acostaron voluntariamente antes de ver la “luz”. Y les han contado que si se acuestan con veinte o treinta hombres más, designados por el imán, quedarán limpias y sin tacha. Qué va a ser de ellas después en una sociedad y una religión así, sobre todo si regresan embarazadas, mejor ni planteárselo.

Y sobre todo me da asco que esta noticia haya salido destacada en varios medios de comunicación y que mayormente no haya pasado nada. Por mucho menos que eso la gente toma las calles, pone cerco a Parlamentos, pide dimisiones, chilla que “no nos representan”. Por mucho menos que eso la gente se manifiesta y va a tirar huevos contra las embajadas de ciertos países.

¿Por qué por esta barbaridad no se le mueve una ceja a nadie? ¿De quién es la culpa?

 

 

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Doctores tiene la política para ver el lado positivo, institucional y trascendente de las cosas. En este blog trataremos de darle la vuelta y hasta la puntilla al más fino análisis. Más sobre «Piensa lo peor»

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