La herida laica

La herida laica

Publicado por el Apr 11, 2014

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Se monta una buena a propósito de la prohibición de una manifestación atea en Semana Santa. Sacas el tema en dos o tres conversaciones y resulta que casi tienes un problema. Si se te ocurriera criticar que alguien vaya a un templo budista o a una mezquita a provocar y a tocar las narices a los que allí gestionan su espiritualidad estarías en una onda multicultural correctísima. Todo el mundo se daría cuenta al instante de lo buena persona que eres. Se te ocurre reclamar el mismo respeto multicultural para los católicos y devienes automáticamente sospechosa de facherío irredento y de querer dinamitar el laicismo y casi que la Ilustración.

Lo mismo como se te ocurra defender que si de verdad se quiere una escuela pública laica a capa y espada, lo más prudente es favorecer sin recelos centros religiosos concertados. Precisamente para quitarle presión de fe (de todo tipo de fe) a la susodicha escuela pública. Para que los padres que tienen creencias (las que sean, dentro de un espectro de creencias serio) y quieren inculcarlas a sus hijos tengan la oportunidad de hacerlo sea cual sea su nivel económico. De lo contrario sólo los ricos podrán elegir el credo que se transmite a su descendencia. ¿Queremos eso?

El problema que todavía tiene mucha gente en este país es la terca confusión de laicismo con anticlericalismo o con un odio invencible a la religión, católica para más señas. Pero ser laico no es ridiculizar procesiones de Semana Santa ni presumir con orgullo de iglesias quemadas “por el pueblo”. Laicismo es un respeto exquisito a la libertad de culto del otro. Incluido el culto que más rabia te dé, mientras no sobrepase los límites legales de que entre todos nos hemos ido dotando. Así pues se combate la ablación de clítoris, por poner un ejemplo, con la misma firmeza con que se defiende el derecho de todo musulmán a no comer cerdo (derecho que se procura respetar hasta en las cárceles).

Y hablando del tema, las estrechas miras de esta mentalidad que se pretende laica y lo que es, es infantilmente revanchista, van a ir quedando más y más en evidencia a medida que se vaya multiplicando la pluralidad religiosa de este país. A medida que el mapa incluya más variantes que la de católico, no sabe, no contesta y anticlerical furioso. Cuando empiece a ser significativo el número principalmente de musulmanes, pero también de budistas, hinduistas y quien sabe si hasta animistas, a ver qué pasa aquí. A ver cómo se gestionan contradicciones como repudiar los crucifijos en las escuelas y en cambio ver lo más natural del mundo parar tres semanas en Navidad. ¿Y por qué no en Ramadán?

En resumen, va a hacer falta aquí mucha caridad, cristiana y de la otra, para ir redondeando y minimizando las orejas de burro que orgullosamente porta todavía gran parte del personal. Y es que con laicos así, ¿quién necesita inquisidores?

 

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Doctores tiene la política para ver el lado positivo, institucional y trascendente de las cosas. En este blog trataremos de darle la vuelta y hasta la puntilla al más fino análisis. Más sobre «Piensa lo peor»

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