El Papa mueve montañas y espías en el Caribe

Publicado por el abr 4, 2012

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La visita de Benedicto XVI a Cuba ha tenido un impacto evidente y otro que quizás no lo es tanto. Es posible que en estos momentos solo veamos la novena parte emergente de la presencia papal en la isla. El Vaticano puede haber sido clave para desatascar un intercambio de “espías” entre La Habana y Washington.

Escribo “espías” entre comillas porque en este caso nadie admite que lo son. A diferencia de la madriguera de topos rusos destapados en 2010, con la sugestiva Anna Chapman a la cabeza (de la que ahora se dice que estuvo a punto de seducir a un miembro del gobierno estadounidense de la máxima confianza de Hillary Clinton), que con muy pocas excepciones acabaron admitiendo sus actividades casi que con orgullo, aquí vamos a referirnos a personas que insisten en declararse inocentes de espionaje. Aunque a veces lo declaren con unas cuantas evidencias en contra.

Inocentes afirman ser los llamados Cinco de Cuba, condenados a largas condenas de prisión por espionaje y, en algunos casos, sabotaje con coste de vidas humanas. Solo uno de los Cinco ha salido en libertad provisional. Se llama René González y las condiciones de su excarcelación le obligaban a permanecer tres años más en territorio norteamericano. Hace unas semanas pidió permiso especial para viajar a Cuba a visitar a un hermano suyo enfermo de cáncer. Contra todo pronóstico y para sorpresa de muchos, una juez de Miami le concedió el permiso. González ya pisa tierra cubana, según varias fuentes.

La decisión de la juez de Miami es casi la única vía política, o pseudopolítica, de allanar el camino para la salida de René González. Barack Obama y Hillary Clinton son personalmente partidarios de abrir la mano con Cuba, pero no van a abrir precisamente ahora ese vidrioso frente, que tan pocos votos y alegrías les puede dar. Las sentencias de cárcel están talladas en mármol en Estados Unidos, al mismísimo presidente le puede faltar poder para modificarlas. Sin embargo, los beneficios penitenciarios, la recalificación de una libertad condicional…vamos, ¿no es ese el mismo “truco” que se empieza a usar para engrasar el fin de ETA en España?

Hay quien cree que el Vaticano habría sido clave para obtener el viaje de René González a Cuba, a cambio quizás de que próximamente veamos viajar en dirección contraria a Alan Gross, antiguo contratista del Departamento de Estado que languidece en una cárcel cubana, acusado a su vez de espionaje y sabotaje. Él lo niega todo, y lo mismo hace el Departamento de Estado, pero eso no modifica las cosas. La familia se ha pasado a las súplicas de clemencia y de libertad por razones humanitarias, apelando a la delicada salud del preso y a la todavía peor de su anciana madre, que también padece cáncer. Y por supuesto, al paralelismo con René González.

¿Cuánto más podrá llegar a dar de sí la diplomacia de la Santa Sede en el Caribe?

 

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Doctores tiene la política para ver el lado positivo, institucional y trascendente de las cosas. En este blog trataremos de darle la vuelta y hasta la puntilla al más fino análisis. Más sobre «Piensa lo peor»

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