Dos cositas a propósito de la cadena perpetua revisable

Dos cositas a propósito de la cadena perpetua revisable

Publicado por el Feb 2, 2015

Compartir

Hace años mantuve una conversación sobre este concepto con un interesante, muy interesante personaje. Un antiguo asesor de la Administración Bush (padre) para el tema cubano. Nacido en Cuba, criado en España, trasplantado a Estados Unidos…cristiano. Católico. No de boquilla sino de verdad. Una persona de valores.

Hablábamos de Guantánamo y del lío en que Barack Obama, entonces presidente muy reciente, acababa de meterse con su promesa de cerrar aquella desdichada prisión. De la imposibilidad técnica de soltar en medio de Estados Unidos a un montón de reclusos tan peligrosos antes, durante pero sobre todo después de su paso por Guantánamo.

Lo hablábamos en un bar de la plaza de Oriente, que es uno de mis rincones favoritos en Madrid. Mi interlocutor se adelantó un poco, adoptó una actitud más íntima, más confidencial, y me dijo que los asesores jurídicos de Obama le habían aconsejado salir del lío sacándose de la chistera la cadena perpetua revisable. Es decir, creando una figura legal que permitiera mantener a un individuo indefinidamente entre rejas, pero sin necesidad de condenarle nunca abiertamente a eso.

Los americanos se planteaban esto como una manera de escurrir el bulto. Lo habían hecho tan rematadamente mal con Guantánamo que no quedaba juez en el mundo, bueno, ni siquiera en Estados Unidos, dispuesto a darles la razón. Por otro lado a los yanquis siempre les ha faltado la sangre fría que por ejemplo sobra a los ingleses para violar su propia ley a sabiendas y quedarse más anchos que largos. Un americano es temeroso de Dios. No tiene agallas para transgredir y ya está. Por eso la CIA ha protagonizado espectáculos patéticos como el caso Watergate: porque en el fondo siempre andan buscando cobertura legal para sus desmanes. Como el adúltero que pretende serlo con el consentimiento y hasta la bendición de su santa. En fin.

La cadena perpetua revisable suena mal, se ve fea. Pero no es mejor ni peor, si se piensa, que la famosa y archidefendida doctrina Parot. También entonces se trataba de conciliar una legislación muy garantista (a veces hasta extremos de delirio) con la imposibilidad moral de aceptar que determinado tipo de asesino, determinado tipo de gente, salga jamás de la cárcel. Da igual cuántos años haya cumplido, no sé, un Santi Potros. El día que salga siempre será un escándalo.

La cadena perpetua revisable no es en el fondo otra cosa que ponerle el órgano a la función, el cascabel al gato. Es admitir, para bien o para mal, que nuestro actual sistema no basta para frenar según qué amenazas. Pero que tampoco queremos cambiarlo. Sólo queremos que para algunos no valga.

Es renunciar a la ilusión de que absolutamente todos, terroristas incluidos, somos iguales ante la ley. Es admitir que también la ley tiene sus límites. O que nuestro miedo y nuestra rabia son más fuertes.

Pero es que lo son. ¿O no?

Ah, y en confianza: si alguien les dice que ahora va a apoyar esto y que cuando manden ellos lo quitarán, no le crean.

Porque miente.

 

 

 

 

Compartir

ABC.es

Piensa lo peor © DIARIO ABC, S.L. 2015

Doctores tiene la política para ver el lado positivo, institucional y trascendente de las cosas. En este blog trataremos de darle la vuelta y hasta la puntilla al más fino análisis. Más sobre «Piensa lo peor»

Etiquetas
Calendario de entradas
agosto 2017
M T W T F S S
« Jul    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031