Contra la mafia indepe

Contra la mafia indepe

Publicado por el Nov 24, 2013

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El sábado pasado, 23 de noviembre, participé en la presentación en Barcelona de Movimiento Ciudadano, la plataforma cívica que da apoyo al manifiesto auspiciado por Ciutadans, el partido liderado por Albert Rivera que según las encuestas va camino de ser tercera fuerza en Cataluña y que empieza a despertar cada vez más interés en el resto de España. Estuve en el acto porque me invitaron a hablar en él y porque me dio la gana.

Como dije al principio de mi speech, tenía mis dudas. Son muchos años viendo los toros de la política desde la barrera, escribiendo con más o menos acierto o misericordia, pero manteniendo siempre mis verdaderas opiniones (más allá del tertulianismo y el articulismo) en el ámbito personal y privado. Nunca en mi vida pedí el voto para ningún partido, aunque he visto por ahí quien pretende que sí. Nunca voté sostenidamente a nadie y de hecho lo más normal para mí ha sido casi siempre no votar. Digamos que tras cubrir como periodista campaña tras campaña electoral solía llegar a la jornada de la votación con tal grado de saturación (y a veces hasta de arcada) política, que lo último que me pedía el cuerpo era coger una papeleta e introducirla en un orificio.

Naturalmente a lo largo de mi vida he simpatizado con unos partidos más y con otros menos. Esas simpatías a veces se han modificado. Porque he evolucionado yo o porque ha evolucionado el partido de turno, que también pasa. La coherencia ideológica sin duda es una virtud. Pero malo cuando no se puede revisar nunca por qué crees en lo que crees. Igual que para mantener tu ideal de amor a veces tienes que cambiar de marido y para mantener tu ideal de independencia personal a veces tienes que cambiar de trabajo, a veces mantener tu ideal de ideal exige cambiar de opinión. Admitir que ya no puedes seguir creyendo de buena fe que lo blanco es blanco cuando la negritud del tema cae por su propio peso.

A algunas personas que me conocieron cuando empecé a escribir en la prensa catalanista las ha sorprendido mucho verme criticar en público lo que considero el fracaso objetivo (y una putada objetiva para Cataluña) de la actual deriva del nacionalismo catalán. Sinceramente opino que se han vuelto todos locos y que son profundamente incompetentes e incapaces de salir del bache donde nos han metido. Sinceramente creo que se están llevando ellos mismos de cabeza a un barranco político y para que no se note pretenden que nos despeñemos con ellos todos los demás. Sinceramente creo que con dirigentes catalanes así, ¿quién necesita anticatalanes?

Pero lo peor ni siquiera es eso, en mi opinión. Lo peor es la división entre nosotros mismos, la quiebra de la complicidad colectiva, del respeto al matiz. La reducción al absurdo cuando no al fascismo. Los que ahora se escandalizan de verme desmarcarme del discurso indepe, ¿dónde estaban cuando me tuve que ir de medios de comunicación como el Avui o el Ara porque por desgracia una sensibilidad catalana plural e integradora había dejado de tener cabida en sus páginas? ¿Porque o estabas contra España y contra la realidad, o estabas contra ells, entendiendo por ells la genteta que en los últimos años se ha aferrado a ciertas atalayas mediáticas catalanas como a un clavo ardiendo? Como digo a veces, cuando yo empecé a escribir en determinados medios de comunicación catalanes, no era condición indispensable para hacerlo ni ser independentista, ni ser un simple. Ahora parece que se exigen las dos cosas, y que se exigen con mucha vehemencia.

Tras pasarme años aguantando pullas de todo tipo de modernos que consideraban que era una cutrez escribir en Avui, comprenderán que no me impresionan los perdularios que creen que me voy a acomplejar por escribir actualmente en ABCYo escribo donde me da la gana y me aceptan como soy. Y si algo demuestra mi trayectoria, para el que la conozca, es que en cuanto dejan de aceptarme como soy, me largo. Dejé el Avui después de sufrir todo tipo de zancadillas y de acosos por parte de quienes consideran mi discurso excesivamente españolista. Acepté escribir una contraportada semanal en el Ara porque, al venirme ellos a buscar, creí que se abrían nuevas ventanas de aire fresco en la prensa en catalán. Bueno, me equivoqué. Menos de un año después, después de varios malos rollos y reconvenciones que culminaron con la desfachatada censura de un artículo íntegro, me tuve que convencer que eran los mismos perros con casi el mismo collar, y volverme a salir del tema.

Me gustaría hacer constar que mi intento de ser coherente conmigo misma, que no con esta gente, me ha hecho perder mucho más dinero del que me ha hecho ganar. Por manifestar mis opiniones he tenido que dejar colaboraciones o he pasado a ser persona non grata en determinadas tertulias. Gano ahora bastante menos dinero del que ganaba cuando escribía en la prensa catalana. No lo cuento por dar pena ni porque me hagan un monumento, me parece que es lo normal. No me arrepiento, lo volvería a hacer. Simplemente lo menciono como nota a pie de página y para que se entienda por qué no accepto lecciones de ¿ética? de según qué personajillos que bastante daño ya han hecho…y van a hacer, si nadie parla clar. Visca Catalunya REALMENT lliure, viva Cataluña REALMENTE libre…

 

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Doctores tiene la política para ver el lado positivo, institucional y trascendente de las cosas. En este blog trataremos de darle la vuelta y hasta la puntilla al más fino análisis. Más sobre «Piensa lo peor»

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