¿Pero alguien conoce a un macho alfa?

¿Pero alguien conoce a un macho alfa?

Publicado por el ago 13, 2014

Compartir

Leo con interés un artículo de Carmen Posadas donde más o menos viene a defender el derecho de ella a haberse enamorado en su día de buena fe de Mariano Rubio. O el de Julie Gayet de haberse enamorado de François Hollande. Viene a decir la Posadas que la erótica del poder existe de verdad. Que más allá de alguna que otra aprovechada que busque arrimarse a hombres ricos, poderosos, famosos, etc, por las indudables ventajas que de ello se derivan (otro día podemos hablar de las desventajas, pero no nos desviemos del tronco central de la cuestión), también las hay que de verdad se enamoran de estos hombres, que de verdad las erotizan los llamados machos alfa, porque ven en ellos cualidades extraordinarias, fuera de lo común.

Es verdad, como dice Carmen Posadas, y yo al ciento diez por cien suscribo, que por lo general en la mujer la admiración es un componente básico del amor. Casi diría yo que insustituible. Es dejar de admirar a tu churri y empezar a jubilarle de tus afectos, te pongas como te pongas. Esto sin duda constituye un sólido argumento a favor de la teoría de la erótica del poder pero de buena fe, Posadas dixit. En resumen, la mujer no se enamora de un macho alfa con ánimo de medro sino por genuino y legítimo deslumbramiento.

Debo decir que siempre me ha llamado muchísimo la atención que nunca o muy raramente ocurra al revés. Que un hombre se enamora de una mujer porque la admira. Mi experiencia sugiere incluso lo contrario: que la admiración masculina constituye un serio impedimento para el amor. Si la mujer tiende a amar al hombre que admira, el hombre prefiere amar a la mujer que lo admira a él…y mantenerse prudentemente alejado de aquella a la que él admira. No fuera a ser.

(Si a alguien le interesa ampliación sobre esto, puede echar un vistazo aquí a mi conferencia en los V Encuentros Eleusinos celebrados el pasado mes de abril en Chaouen, Marruecos. Allí hablé de los inconvenientes de amar a genios. El que está sentado a mi lado poniendo cara de póquer es Fernando Sánchez Dragó, que algo sabe de estas cosas, barrunto)

Volviendo al tema, es fácil criticar a los hombres por este motivo, porque en el amor prefieren ser admirados a admirar, a mi modo de ver una de las mayores refutaciones de la existencia real de los machos alfa. Yo es que en realidad sospecho que los machos alfa casi no existen. Haberlos haylos, pero muy poquitos. Mayormente son una leyenda urbana. Cuanto más prominente es un hombre en algo, cuanto más poderoso, rico, famoso, etc…más frágil suele ser su ego. Más necesitado de cuidados increíbles, cuasi maternales, a tiempo completo. Más dependientes de una admiración ciega que no les cuestione absolutamente nada.

Visto en positivo: nadie es alfa todo el rato y en todo. El que es buenísimo ganando dinero o manipulando gentes igual es un desastre en la cama. El que es un amante maravilloso no sabe hacer la o con un canuto. El que se siente intelectualmente seguro tiene todos los complejos físicos del mundo. Etc. Visto en negativo: si quieres presumir de tener en casa un macho alfa, de esos que te cuelgas de su brazo en la calle y saltan chispas de envidia, prepárate para que en casi todos los demás aspectos de la vida, cuando no en todos, sea un patán, un inútil y un lerdo.

Puede parecer que diciendo esto dejo a los machos alfa, beta u omega a la altura del betún…nada más lejos de mi intención. Si con este artículo yo lo que pretendía era rendirles un sentido homenaje. Pretendía quitarme el sombrero ante ellos. Me explico: les considero emocionalmente, románticamente, mucho más espabilados que las hembras. Mucho más sensatos. Paso a aclarar por qué.

Decía hace un momento que a menudo la orgullosa compañera de un macho alfa tiene que pagar un duro precio privado por el prestigio público de su relación. Bueno, no ha nacido el hombre al que le pase esto. Ellos suelen ser mucho más pragmáticos a la hora de elegir compañera. Precisamente porque no la suelen elegir por sus méritos académicos, intelectuales o políticos, porque no la buscan para “presumir”, sino para que les alegre la vida y les complazca, anteponen las cualidades que de verdad van a contar en el marco de la relación. Estoy segura de que hasta el mismísimo Sartre tuvo en cuenta más el culo de la Beauvoir que su inteligencia para entrar en materia, por lo menos al principio.

Pero ojo que no hay leyes exactas, ni siquiera las eróticas. Hay quien de repente se levanta, anda y se enamora

 

 

Compartir

ABC.es

Piensa lo peor © DIARIO ABC, S.L. 2014

Doctores tiene la política para ver el lado positivo, institucional y trascendente de las cosas. En este blog trataremos de darle la vuelta y hasta la puntilla al más fino análisis. Más sobre «Piensa lo peor»

Etiquetas
Calendario de entradas
marzo 2017
L M X J V S D
« jul    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031