Maité Letamendía Goitia: No dejó anidar el odio en su corazón

Publicado por el nov 25, 2006

Compartir

 

Letamendia-2.jpg

ETA rompió la vida de Maité Letamendía el 4 de octubre de 1976, cuando asesinó a su marido Juan María de Araluce y Villar. Pero ETA no consiguió que el odio anidara en el corazón de Maité ni uno solo de los días que sobrevivió a su marido hasta que el pasado miércoles 22 de noviembre se fue al Cielo a los 86 años de vida, rodeada del afecto de sus nueve hijos y
veinticinco nietos.Juan María Araluce fue un vasco cabal, un padre de familia y notario de
Santurce que en 1976 era presidente de la Diputación de Guipúzcoa,
procurador por el Tercio Administración Local y, en representación de las diputaciones españolas, miembro del Consejo del Reino
. La percepción de las amenazas en aquel otoño de 1976 era ya muy evidente y tiene contado su hijo Juan Araluce que unos amigos regalaron al presidente de la Diputación guipuzcoana una figurita de un ángel custodio. Un día la tomó para enseñársela a una visita y al manipularla cayó al suelo y se rompió. Al día siguiente era asesinado Araluce junto a su conductor y tres policías de escolta. En un solo acto, vesánico, cinco familias quedaban rotas. Maité
quedó viuda con 56 años y nueve hijos de los que hacerse cargo sola. Desde el primer día fue terminante en la lección que sus hijos debían aprender de
la tragedia que otros les habían impuesto. Se lo explicó a los más pequeños
con toda claridad: «Papá está en el Cielo y nosotros somos cristianos y
tenemos que perdonar. Perdonamos de todo corazón». El menor de sus hijos varones, José, sacerdote, tiene dicho en público que «no me acuesto un solo día sin rezar por los que asesinaron a mi padre».
Vasca como su marido —ella de San Sebastián— los dos encontraron en la navarra Estella un refugio que se convirtió en punto de referencia de la familia. Hasta el extremo de hacer que muchos creyeran que allí estaban las raíces de los Araluce Letamendía. Y en Estella seguían reuniéndose cada año, casándose, celebrando las alegrías que Dios les daba. Y a su alrededor fue creciendo una nueva generación de araluces a la que se ha inculcado el
espíritu de amor cristiano y de perdón que ella tuvo como norte de su vida
. No en vano, el pasado miércoles, su nieta Inés de la Riva Araluce consolaba a su madre, Marta, diciéndole: «No llores, mamá. Ella llevaba treinta años queriendo volver a estar con el abuelo y ya lo está».

 

 

 

Compartir

ABC.es

Horizonte © DIARIO ABC, S.L. 2006

Una visión no siempre políticamente correcta de la realidad internacional. Un intento de hacer comprensible a una gran audiencia la realidad cotidiana internacional generada desde diferentes focos Más sobre «Horizonte»

Etiquetas
Calendario de entradas
enero 2017
L M X J V S D
« oct    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031