David Atkinson, un héroe de la Guerra Fría

Publicado por el feb 14, 2012

Compartir

ATKINSON.jpg

A quienes hoy tienen menos de 30 años les cuesta mucho entender que hubo una época en que Europa estuvo cortada por la mitad. Y, lo que es más relevante, que no sólo hubo muchas personas que perdieron la vida al otro lado del Telón de Acero por no estar dispuestos a someterse a las tiranías que el comunismo soviético había impuesto en los que hoy son quince repúblicas independientes, sino que ese afán totalitario llegó hasta las puertas de Viena, como antaño había llegado el asedio otomano. Además de esas víctimas, hubo muchos otros hombres de bien de nuestro lado del Telón que dedicaron sus vidas a plantar semillas de libertad con la esperanza de que contribuyesen al derrocamiento de la tiranía comunista. El diputado conservador británico David Atkinson jugó un papel muy activo en esa batalla.
Atkinson fue un halcón de la Guerra Fría. Uno de los que creía que no había que hacer concesiones a lo que Ronald Reagan bautizaría con acierto como el «Imperio del Mal». Y Atkinson dio esa batalla defendiendo a los cristianos que estaban perseguidos en el régimen soviético. Durante los 28 años, entre 1977 y 2005, en que fue miembro del Parlamento británico en representación de Bournemouth East fue igualmente miembro de la delegación británica en el Consejo de Europa y en la Unión Europea Occidental. Ello le llevó a viajar con frecuencia a la Unión Soviética y a interesarse por las penurias de los cristianos de aquellas repúblicas. Hasta el punto de que en 1983 fue formalmente acusado por el Kremlin de visitar el país como turista para actuar como correo entre los disidentes cristianos y el Consejo de Europa. Puede que esta fuera una de las pocas cosas en las que la propaganda soviética no faltó a la verdad. Caído el régimen comunista, Atkinson fue nombrado ponente especial del Consejo de Europa y como tal, negociador para la integración de Rusia en el Consejo. Y en representación del Consejo llegó a dirigirse a la Asamblea General de las Naciones Unidas. Nunca antes se le había dado la palabra ante esa ilustre congregación a un diputado raso británico.

David Atkinson tuvo igualmente un papel destacado en las guerras balcánicas generadas por la desintegración de Yugoslavia. En 1992, como presidente de la Sociedad Internacional por los Derechos Humanos, fue una de las primeras personalidades internacionales en ubicar los campos de concentración creados por los serbobosnios y denunciar las torturas, violaciones y los asesinatos que allí se perpetraban.

Atkinson fue, además, un destacado europeísta dentro de un partido, el Conservador, que ya tenía una incipiente deriva hacia el euroescepticismo. Cuando un grupo de euroescépticos conservadores intentó en 1993 derrocar a su primer ministro, John Major, por haber respaldado el Tratado de Maastricht, Atkinson salió de un hospital en el que estaba convaleciente por una intervención quirúrgica y fue a votar al Parlamento en pijama y bata. Fue la foto del día en muchos periódicos.

Atkinson ha muerto víctima de un cáncer de estómago que le fue diagnosticado el año pasado. Deja mujer y dos hijos.

Compartir

ABC.es

Horizonte © DIARIO ABC, S.L. 2012

Una visión no siempre políticamente correcta de la realidad internacional. Un intento de hacer comprensible a una gran audiencia la realidad cotidiana internacional generada desde diferentes focos Más sobre «Horizonte»

Etiquetas
Calendario de entradas
enero 2017
L M X J V S D
« oct    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031