Bernard Lewis: El gran orientalista

Publicado por el Jun 7, 2006

Compartir

Bernard Lewis.jpg

El pasado miércoles, 31 de mayo, el profesor Bernard Lewis cumplió 90 años. Dado que su pensamiento ha tenido en la política de nuestros días una
influencia igual de intensa y mucho más positiva que el de gentes como John Kenneth Galbraith (John P. Roche, asesor de Kennedy y Johnson en la Casa
Blanca, me confesó que Galbraith fue nombrado embajador en la India porque aquel país reunía dos requisitos: tenía muy mala conexión telefónica con Washington y era un país casi lo suficientemente grande como para complacer el ego del nuevo embajador) sorprende lo inadvertida que ha pasado la efeméride de Lewis, gran intelectual de nuestro tiempo. Aunque su nombre haya adquirido prestigio en la Universidad de Princeton y su influencia política se haya extendido sobre el Gobierno norteamericano, Lewis es británico desde su nacimiento hasta su humor pasando por su capacidad para ningunearse.

Pocos orientalistas en nuestros días han sido capaces de abarcar tanta materia: del periodo preislámico, a través de las edades Clásica y Media del Islam y sus imperios premodernos, llegando a los estados nación islámicos de nuestros días. Como ha recordado Reuel Marc Gerecht en The Weekly Standard —en el único tributo que he leído sobre Lewis en este aniversario— ni siquiera los míticos orientalistas europeos de finales del XIX y principios del XX, con aspiraciones enciclopédicas, pueden ser comparados con Lewis.

Lewis irrumpió en Washington en 1970 de la mano del denostado Richard Perle. Hoy son muchos los que le atribuyen el sustento intelectual a la política de la Administración Bush en Irak y todo Oriente Próximo. Y, sin duda, ha jugado un papel sustancial. A pesar de la capacidad de Lewis para resumir veinte siglos de historia en 433 páginas, como hace un su magna obra «The Middle East» (Weidenfeld & Nicolson. Londres, 1995), no es fácil traducir su complejo pensamiento en una política práctica. Y Lewis huye siempre, he tenido ocasión de comprobarlo, de hacer grandes predicciones. Como buen historiador, sabe bien el papel que juega la suerte en la reorientación de la Historia.

En un tiempo en que el presidente del Gobierno español cree que su Alianza de Civilizaciones es la gran alternativa al inevitable «Choque de Civilizaciones» que él atribuye a Samuel Huntington, le conviene saber que el verdadero acuñador de ese término fue Lewis. Y que Lewis cree que su amada civilización islámica —en la que él es lo que los chiíes llaman un marya taklid, una «fuente de emulación»— está gravemente enferma. Sería bonito que la gran democracia occidental curara ese Islam enfermo. Pero cabe la alternativa (más) realista de que como resultado de esa enfermedad vamos a un choque inevitable. Y en ese caso, es mejor que nos aseguremos de que vamos a ganar.

Compartir

ABC.es

Horizonte © DIARIO ABC, S.L. 2006

Una visión no siempre políticamente correcta de la realidad internacional. Un intento de hacer comprensible a una gran audiencia la realidad cotidiana internacional generada desde diferentes focos Más sobre «Horizonte»

La entrada más popular

From Lepanto to Baghdad

221... Lee la entrada completa

Etiquetas
Calendario de entradas
septiembre 2017
M T W T F S S
« Oct    
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930