Robyn aguanta el tirón

Publicado por el Nov 21, 2010

Compartir

Robyn.jpg

La edición de la tercera y última entrega de «Body Talk» cierra una de las empresas musicales más singulares de las últimas temporadas. Cinco nuevas pistas de baile se suman a un trabajo que, desde el lanzamiento de su primera parte, el pasado mes junio, ha puesto a prueba a Robyn como animadora de largo recorrido. La compositora sueca aguanta el tirón.

A diferencia de lo que sucedió en «Body Talk Pt. 2», en este tercer episodio, editado sin numeración y concebido como un resumen de lo anterior, de donde que proceden diez canciones, cinco de cada uno de los capítulos previos, no hay lugar para la sorpresa. Aunque, a salto de mata y fuera del guión de su trilogía, Robyn siga exhibiendo sus amplios conocimientos del medio -hace unos días con su versión de «When Doves Cry», de Prince-, «Body Talk» termina con una lista corta de pegadizos himnos de discoteca con los que la autora de «With Every Heartbeat» se limita a prorrogar una fiesta más recreativa que innovadora. Incluso la nueva versión de «Indestructible», aunque impecable y atinada, resulta previsible pese a los avances formales que presenta respecto al resto del lote de estrenos.

El valor de Robyn está relacionado con su ADN escandinavo y su profundo respeto a las normas del pop más convencional. Robyn no es la mitad de The Knife, ni, por el momento, escribe óperas sobre las tesis de Darwin. Antes parece la representante de su país en una semifinal de Eurovisión. Robyn hace bailar, pero de forma responsable, contenida y clásica. «Stars 4-Ever» o «Get Myself Together», dos de los estrenos de esta tercera parte de «Body Talk», están sacadas, sin apenas manipulación posterior, de un etapa previa, muy anterior a la época actual, en la que el efecto prima sobre la causa y la diva anula a la cantante. Robyn reivindica la discoteca con la luz encendida, sin trampas, sin cartón, en una era en la que destaca y arrolla Lady Gaga, a la cabeza de un movimiento de neofulanismo -una cosa muy antigua y putera, ahora camuflada de transgresión- que ha marcado la conquista y ocupación femenina, una detrás de otra, todas con las mismas maneras, del trono del pop. En este contexto, Robyn se presenta casi con la cara lavada para ofrecer un discurso netamente sonoro, ajeno a los componentes visuales -carne o disfraz, tanto da- al que recurren sus rivales para seducir a un público distraído con las cosas que hay que ver. Tiene mucho mérito llegar a la discoteca, campo de batalla, con tanta naturalidad, haciéndose la sueca y con una colección de canciones tan transparente como la de este «Body Talk».

Compartir

ABC.es

Librería de pistas © DIARIO ABC, S.L. 2010

Ni un sólo día sin música. Es el objetivo de este espacio de encuentro con grupos, géneros, listas, conciertos, anécdotas, recomendaciones y cuantos ingredientes debe reunir toda biblioteca sonora. Más sobre «Librería de pistas»

La entrada más popular

La música de Obama y Romney

138... Lee la entrada completa

Etiquetas
Calendario de entradas
diciembre 2017
M T W T F S S
« Jun    
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031