Torres y la vieja perra ingrata

Publicado por el Jul 3, 2010

Compartir

torresbuenajpg.jpg

 

Anda la afición estos días con Torres entre ceja y ceja. En este país de voces apasionadas y criterios volátiles, donde gusta más una encendida controversia que un sereno análisis, el delantero del Liverpool se ha convertido en el chivo expiatorio. Después de que la aparición de Fernando Llorente en el campo revolucionara el choque de octavos contra Portugal, en los bares, los taxis y las plazas de España, donde reside el alma de España, vamos, se pide la cabeza del de Fuenlabrada.Así es este país. No importa haber sido el héroe de la mayor gesta de su historia. Ya nadie recuerda cómo Torres, cual pletórico pegaso en pos de la posteridad, superó en la carrera a Lahm para marcar el gol que nos hizo campeones en Viena. Ya nadie tiene en cuenta un lance a cuenta del cual muchos nos emborrachamos ahítos de júbilo, temerosos todavía de que alguien fuera a despertarnos de aquel sueño.

Son las cosas de esta patria que rasca. En una de las novelas del capitán Alatriste, cuando este, a su regreso de Flandes, columbra desde el barco el puerto de Cádiz, musita: “Ahí esta, España, la vieja perra ingrata”. Puede que el bueno de Fernando esté pensando lo mismo en estos días.

El caso es que Torres anda fallón. Viene de una lesión, le justifican muchos. Pero en realidad, aunque muchos se lleven las manos a la cabeza ahora, es el mismo Torres de siempre, un delantero tan veloz sin balón como lento con él y un rematador dudoso. Cuando juega con España, el bueno de Fernando no puede exhibir la velocidad y la llegada que le han hecho grande en el Liverpool. Torres vive de los espacios abiertos y a España no se los dejan porque le juegan siempre a colgarse del larguero. Pero hay algo que hace Torres que no luce mucho pero que es vital, que es pegarse con quien haga falta, correr detrás de cualquier pase por mal encaminado que vaya, una guerra subterránea de desgaste con los defensas rivales de la que suele beneficiarse David Villa. Cómo agradeció el asturiano, después de que le maniataran los suizos, que volviera Torres.

Frente a los correosos paraguayos, pese a que el clamor popular pide la inclusión en el once de Llorente, un futbolista realmente excepcional, Del Bosque volverá a recurrir a Torres. Al contrario que a Capello, que se cepilló al portero Green después de su pifia en el debut, el salmantino no es amigo de guillotinas. Torres todavía tiene cosas que aportar y tarde o temprano acabará viendo puerta. A mí también me desespera cuando se le va un control aparentemente sencillo o cuando malogra un remate franco. Pero me encanta ver a Villa correr hacia el córner gritando gol con la rabia esa que celebra sus dianas. Sé que, aunque no lo capten las cámaras, por algún lugar del campo anda Torres secándose el sudor o frotándose algún golpe. Es el sino del guerrero español.

Compartir

ABC.es

La nariz de Tassotti © DIARIO ABC, S.L. 2010

Recuerda el pasado, disfruta el presente y sueña el futuro de la Roja con ABC.esMás sobre «La nariz de Tassotti»

Etiquetas
Twitter
Calendario de entradas
julio 2017
M T W T F S S
« Aug    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31