Los riesgos del omeprazol

Publicado por el Jun 26, 2014

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omeprazol El Omeprazol es uno de los principios activos de  un grupo farmacológico llamado “inhibidores de la bomba de protones” (IBP). A dicho grupo pertenecen también otras moléculas menos conocidas por la población en general como son el Esomeprazol, Lansoprazol, Pantoprazol y  Rabeprazol, cuya acción principal es la reducción pronunciada y duradera de la producción de ácido en el jugo gástrico. Los fármacos de este grupo parecen ser iguales en eficacia y efectos adversos (más conocidos como “efectos secundarios”). Principalmente se diferencian en la interacción con otros fármacos.

Tras su comercialización en los años 90 los IBP se han convertido en los medicamentos de referencia para el tratamiento de la ulcera péptica y el reflujo gastroesofágico. Entre sus indicaciones  se encuentra también la profilaxis de lesiones gastrointestinales provocados por los antiinflamatorios no esteroideos (conocidos como AINES), el tratamiento del síndrome de Zollinger –Ellison, y úlcera gastrointestinal asociada al Helicobacter pylori. El omeprazol es el segundo principio activo más prescrito en nuestro país después del paracetamol y por encima del ibuprofeno. Se estima que alrededor del 10% de la población adulta toma estos medicamentos diariamente y probablemente están mal indicados en un tercio de los casos…

 

Antes de hablar de los riesgos propios del omeprazol,  hay que advertir que ningún fármaco está exento de riesgo, incluidos aquellos fármacos  que no precisan receta para su dispensación en la farmacia y aquellos que se venden en parafarmacias “como complementos alimenticios”.

En general se puede decir que estos medicamentos son seguros y bien tolerados y la mayor parte de sus reacciones adversas son leves y reversibles. Los factores que han podido contribuir al aumento de la utilización de IBP, podría ser su uso para prevenir la úlcera en pacientes que toman AINE, su aprobación para el reflujo gastroesofágico o su uso en afecciones gástricas menores, entre otros motivos.

No hay que olvidar que una dieta y un peso adecuados son las medidas más importantes para evitar problemas relacionados con la acidez o el reflujo gastroesofágico, junto con otras medidas sencillas (VER GUIA PRACTICA DE LA SALUD).

omeprazoldiversos

Dentro de los riesgos de este grupo de fármacos hay que diferenciar los efectos adversos a corto plazo que suelen ser leves y reversibles cuando se suspenden,  como son  diarrea, dolor abdominal, nauseas, estreñimiento, otras  veces también puede aparecer cefalea y alteraciones en la piel. De manera excepcional puede darse un shock anafiláctico, que es una reacción grave e  imprevisible por alergia al producto y requiere atención médica urgente.

Dentro de  los riesgos a largo plazo, estaría  la disminución en la absorción de algunas sustancias de nuestra alimentación, como han demostrado varios estudios publicados  recientemente en la revista Journal of the American Medical Association: constata que las personas que tomaron diariamente un medicamento del grupo de omeprazol durante dos o más años tenían un 65% más de probabilidades de tener niveles bajos de vitamina B12 que los que no habían ingerido estos fármacos durante un periodo tan prolongado; esta vitamina es fundamental para nuestro desarrollo neuronal y para nuestra formación de glóbulos rojos. Es un problema conocido y controlado por los médicos, en aquellos pacientes que precisan tomar IBP durante largos periodos de tiempo.

Otro de los efectos secundarios es el déficit de magnesio,  provocando  importantes síntomas a nivel musculoesquelético y alteración en el estado de ánimo: se ha observado en pacientes que llevan tomando el medicamento al menos 3 meses y en la mayoría de los casos durante un año.

Otro de los efectos adversos sería un modesto incremento de riesgo de fracturas vertebrales, de cadera y de muñeca, fundamentalmente en tratamientos prolongados y a dosis elevadas. Diversos estudios indican que el omeprazol puede provocar efectos adversos en pacientes polimedicados (no hay acuerdo total en este término, pero en general es aquella persona que toma más de 4 o 5 fármacos), por retraso en la eliminación por el hígado de medicamentos como  diazepam, fenitoína o warfarina, entre otros. Su médico le indicará la necesidad o no de tomar IBP a largo plazo en función de su problema de salud; consulte con su médico de familia si le surgen dudas.

Francisca González Rubio
Grupo de Trabajo de Utilización de Fármacos de la semFYC

 

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