Cáncer en la infancia y la adolescencia

Publicado por el Feb 25, 2014

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El cáncer no es, afortunadamente, una enfermedad demasiado frecuente entre los niños y los adolescentes. Sin embargo, su aparición provoca un impacto emocional elevado en este momento tan crítico para el crecimiento físico y psicosocial del menor. Por otro lado, hay que recordar que solo los accidentes, los suicidios y los homicidios cobran más vidas que el cáncer en la población de adolescentes y adultos jóvenes. Los índices de supervivencia para los adolescentes con cáncer no han mejorado en los últimos 30 años debido a diversas causas: la demora en el diagnóstico inicial, el menor conocimiento de la historia natural del cáncer en estas edades, la falta de evidencias científicas y las necesidades psicosociales y de cuidados de apoyo específicas para esta etapa de la vida. El hecho de no conocer las causas del cáncer en la infancia convierte la prevención en algo difícil de realizar.

El cáncer es un grupo de enfermedades que comienza en un grupo de células del cuerpo, con un crecimiento excesivo que origina una masa o tumor. Cuando es maligno, las células anormales invaden y dañan tejidos vecinos, pudiendo diseminarse por medio de la sangre lo que provoca la aparición de nuevos tumores en otros órganos (metástasis). Los síntomas dependen de la localización del tumor y el diagnóstico definitivo es por biopsia del tejido afectado. Los tipos de tumores más frecuentes afectan a las células de la sangre (la leucemia es el más frecuente, casi la tercera parte de todos los casos, o los linfomas) y a otros órganos sólidos como pueden ser el hueso (el osteosarcoma es el más frecuente en estas edades, localizado sobre todo en rodillas, y sarcoma de Ewing), el sistema nervioso central (meduloblastoma y neuroblastoma) o las células germinales (el menos frecuentes, en testículo y ovarios).

Tras el diagnóstico, siempre se clasifica el estadio del tumor que depende de su tamaño, la afectación de los ganglios linfáticos y la afectación de otros órganos. Habitualmente se hacen pruebas para valorar la médula ósea, el hígado, el bazo y el sistema nervioso central. El estadio del tumor es importante ya que determina el tipo de tratamiento y el pronóstico de la enfermedad. Los tratamiento empleados para curar el cáncer son múltiples y habitualmente el niño o adolescente recibirá una terapia combinada: cirugía, quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia y trasplante de médula o de progenitores hematopoyéticos. El tratamiento suele tener efectos secundarios no deseados porque al tiempo que se eliminan las células cancerígenas, también se afectan otras células normales. La pérdida del apetito, la boca seca o las náuseas, entre otros síntomas, no aparecen en todos los casos: la intensidad de los mismos pueden variar y hay tratamientos que pueden evitar su aparición o disminuir estas molestias.

La necesidad de sentir que la vida transcurre con normalidad pese al cáncer es algo frecuente  entre los niños y adolescentes enfermos y sus familias. El cáncer altera la vida cotidiana y provoca la necesidad de responder a nuevos problemas no solo biomédicos sino también psicosociales que van desde lo emocional a lo financiero, y todo ello en el contexto de un período crítico del crecimiento del ser humano. Tanto niños como adolescentes deben ser protagonistas de su enfermedad: la comunicación con su familia debe ser fluida y sincera, buscando el momento adecuado para comentar progresivamente los aspectos de su enfermedad y contando con el apoyo del personal experto. Es importante que, de acuerdo a su edad, tomen parte activa en su proceso al tiempo que se sientan acompañados.

¿Qué se puede hacer para evitar el cáncer en estas edades? Se estima que hasta un 35% de los cánceres puede estar provocado por factores externos, por lo que se debe adoptar desde la infancia un estilo de vida saludable: alimentación variada y saludable, actividad física continuada, no consumir alcohol ni tabaco y evitar la exposición prolongada al sol. La correcta vacunación, como la realizada contra el virus del papiloma humano, también es una actividad que puede prevenir el cáncer.

 
Más información:

http://www.censia.salud.gob.mx/contenidos/cancer/interm_cancer.html

http://www.papps.org/upload/file/Grupo_Expertos_PAPPS_3.pdf

http://www.cdc.gov/spanish/cancer/dcpc/prevention/youth.htm

https://www.aecc.es/SobreElCancer/CancerInfantil/CancerJuvenil/Paginas/jovenes.aspx

http://www.cancer.gov/espanol/cancer/adolescentes_y_adultos_jovenes-instantaneas.pdf

http://www.cancerinfantil.org/

Grupo de Trabajo de Atención al Adolescente de la semFYC

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