Nollywood, la fábrica de sueños nigeriana

Publicado por el dic 28, 2011

Compartir

La ecuación rezuma simplismo. Cerca de 12.000 euros de presupuesto, apenas diez trabajadores y unos beneficios -semanales- que pueden llegar a los 75.000 euros por proyecto. Unos emolumentos que soñaría alcanzar cualquier empresa pero que, sin embargo, pertenecen a otra fábrica de ilusiones: la industria del cine nigeriano.

En la actualidad, y según datos del centro de estadística de la Unesco (2010), el país africano produce cada año una media de 872 largometrajes -todos ellos en formato de vídeo- por las 1.091 películas que se ruedan en la India o las 485 de Estados Unidos. Unos números que permiten situar a la ciudad de Lagos como el segundo centro cinematográfico del mundo, tan sólo superado por los estudios de Mumbai. Así que del glamour de Hollywood, mejor nos olvidamos.

Pese a ello, y al contrario de lo que ocurre en los estudios angelinos, para remontarse a los años dorados de “Nollywood” -como se conoce al cine nigeriano- no hace falta remitirse a la década de los 40 ó 50, sino a apenas veinte años atrás.

A finales de los años 80, la delincuencia que asolaba el centro financiero de Lagos y Abuja, motivó que la mayor parte de las salas de cine tuvieran que echar el cierre, ante la manifiesta ausencia de medidas de seguridad para sus espectadores. Una cancelación fílmica que desencadenó, tanto un aumento en la venta de reproductores de vídeo caseros, como del consumo de videocasetes “piratas”, importados principalmente del mercado asiático.

Pero en 1992, una producción nacional, “Living in Bondage”, un drama clásico de muerte y venganza, se convirtió en un éxito sin precedentes al vender cerca de 100.000 copias en su primera semana de estreno. Abierta la caja de Pandora, en los meses posteriores al estreno, otros aspirantes a productores decidieron subirse al carro de las producciones nacionales.
No en vano, en la actualidad, Nigeria cuenta con cerca de 300 estudios y productoras que venden semanalmente cerca de 50.000 ejemplares de sus películas, a dos euros la unidad. Ninguna de ellas, con una antigüedad mayor de quince años.

Sin apenas distribuidoras y con el “boca a boca” por bandera, la industria de “Nollywood” generó el pasado año cerca de 250 millones de euros gracias a dos claras consignas: la apuesta por empresas plenamente locales y la defensa a ultranza de la tecnología digital.
Entre los reyes Midas de este floreciente negocio se encuentran Pascal Atuma y Oge Okoye, dos de los mayores productores del país y que acumulan éxitos como “Only in America” o “Accidental Kiss”.

Aunque no intenten buscar estos títulos en su videoclub de cabecera, ya que una de las notas definitorias de “Nollywood” es su supervivencia tan sólo en los margenes del África subsahariana.
Para Atuma -que comenzó en 2002 su carrera como productor-, uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la industria es, paradójicamente, la ausencia de un mercado claro de distribución:

“En la actualidad, la mayor barrera que impide un crecimiento más notable de nuestra industria es, precisamente, nuestro baluarte del pasado: la carencia absoluta de barreras comerciales. Sin embargo, con la llegada de internet y la tecnología digital, es necesario un nuevo análisis de
nuestros productos si queremos competir con los mercados asiáticos”.

Sin embargo, “Nollywood” (mal que nos pese) deberá limitarse al consumo casero.
Porque como ya advertía el productor estadounidense Samuel Goldwyn, “una pantalla grande sólo hace el doble de mala, a una mala película”.

Compartir

ABC.es

Matatu a África © DIARIO ABC, S.L. 2011

"Un viaje a la realidad del continente africano bajo una mirada alternativa, pero siempre con el recuerdo de que los cínicos no sirven para este oficio". Más sobre «Matatu a África»

Twitter
Calendario
diciembre 2011
L M X J V S D
« nov   ene »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031