Wert y España, el país del “no”

Wert y España, el país del “no”

Publicado por el Jun 26, 2013

Compartir

Puede que, como argumentan algunos historiadores, los graves enfrentamientos internos que sufrió España los últimos dos siglos, marcados por cuestiones territoriales (guerras carlistas) y/o por cuestiones ideológicas (Guerra Civil), expliquen por qué es tan difícil que los dos grandes partidos se pongan de acuerdo en los grandes asuntos de Estado, especialmente aquellos que son más fácilmente utilizables como arma arrojadiza. Y entre estos últimos, la educación aparece como la herramienta más (in)útil para intentar desgastar al enemigo político. Y en esas estamos.

La reforma educativa planteada por el Gobierno del PP no es de pacto imposible porque la presente el ministro Wert (provechoso cabeza de turco), ni porque se quiera subir la nota exigida para las becas universitarias, ni porque la Religión vuelva a contar a efectos de calificación media (por cierto, sigue siendo optativa, aunque se quiera confundir…), ni porque pretenda garantizar con toda lógica el derecho a recibir educación en español en Cataluña (por pocos que ejerzan ese derecho). Lo es, primero, porque los socialistas ven en ello un terreno abonado para presentar a su rival político como destructor de la educación pública, y, en segundo lugar, porque pretende cambiar la filosofía del sistema implantado por el PSOE. Un modelo que aunque ha recibido retoques, sigue teniendo su origen en la LOGSE, el auténtico pecado original de muchos de nuestros males, fundamentalmente por contribuir al mínimo esfuerzo, y que, pese al continuo incremento inversor en educación, nos ha situado entre los últimos lugares de los países de nuestro entorno, en especial en fracaso escolar, y en general, en preparación de nuestros alumnos.

El debate sobre la nota para acceder a las becas universitarias es, por un lado, reflejo de la crispación interesada con la que se tensa la cuerda del debate educativo, aunque también, como demuestra el rechazo de algunas autonomías del PP, que no existe intención de favorecer que el sistema incorpore la meritocracia o introduzca exigencias para elevar el nivel de quienes acceden a esos estudios, hasta ahora con el único mensaje de que tienen garantizada la beca aunque se esfuercen lo mínimo. El espectáculo de disensiones en el PP, el Gobierno y el propio Wert, ahora dispuesto a revisar a la baja la calificación exigida, constata que los populares van perdiendo el partido nada más empezar a jugarlo, forzados por la oposición, sí, pero también por discrepancias con gobiernos autonómicos que, lejos de buscar el interés común de un sistema nacional que busque la excelencia, optan por la acomodaticia política de las becas para todos, como algún consejero ha reconocido, planteando incluso que la nota mínima no sólo no suba del 5,5, sino que baje al 5.

En materia educativa, España es el país del “no”, esté quien esté al frente de la oposición, y es sangrante que cuando un Gobierno plantea una reforma educativa, seguramente con errores o negociable, ni siquiera se entre a debatir sobre la filosofía que la mueve ni se reciba por parte del PSOE una alternativa para mejorar lo que hay. ¿Está conforme la oposición con los resultados del sistema actual? ¿Cree que la LOGSE y sus progresivas reformas (casi todas socialistas), han logrado mejorar el nivel de los estudiantes españoles? ¿Ha habido alguna iniciativa por su parte para corregir seriamente los alarmantes porcentajes de fracaso escolar? ¿Es suficiente con instalarse en el “educación universal y gratuita” para intentar mejorar lo que no funciona? Lo dicho…

Compartir

ABC.es

Toca españar © DIARIO ABC, S.L. 2013

Sin comillas. Españar, como suena. Sí, después de más de cinco siglos de una historia pendular entre fuerzas centrífugas y centrípetas, el dibujo vuelve a la parte más baja del diente de sierra, la de Más sobre «Toca españar»

Categorías
Etiquetas
Calendario
junio 2013
M T W T F S S
« May   Aug »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930