Cómo reconocer a una madre

Publicado por el Mar 25, 2014

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No sé vosotros pero yo cuando voy en el metro o el autobús me entretengo en imaginar qué vida tendrán aquellos que comparten transporte conmigo. Cuando voy al supermercado, desde que leí un post sobre el tema en el blog  de Ana, también lo hago. La gente pone sus productos en la cinta y nos dan pistas de cómo en su vida. En el supermercado es más fácil: si compran productos infantiles ya sabes que tienen hijos, si una mujer compra espuma de afeitar o un hombre tampones, ya sabes que tiene pareja. Como os digo, la compra da muchas pistas.

 

En el autobús, cuando voy por las mañanas a trabajar y casi todo el mundo viaja solo, no tenemos tantos indicios. Es más difícil adivinar las vidas ajenas pero, si nos fijamos bien, todo el mundo da, casi sin querer, señales.
Desde hace algo más de un año, me centro especialmente en las mujeres de mi edad, intentando deducir si son madres o no. Aunque no lo parezca, las madres damos muchas pistas, y hay algunos signos inequívocos que nos pueden ayudar a saber si una mujer que vemos por la calle tiene o no hijos:

 

1. Las ojeras. Aunque hay personas que trasnochan porque sí, y personas que tienen ojeras aunque no trasnochen, si una mujer joven tiene ojeras, es un posible signo de que tiene hijos pequeños.

 

2. Las manchas en la ropa: babas, mocos o restos de comida. No es que las madres seamos poco aseadas, la realidad es que, por muchas manchas que nos quitemos antes de salir, siempre queda alguna que descubrimos a lo largo del día, normalmente más tarde que pronto. Conclusión: si una mujer lleva manchas sospechosas en la ropa, es muy probable que tenga niños en casa.

 

3. Los recursos: una madre siempre va preparada para cualquier imprevisto. Pídeles un pañuelo de papel, una toallita húmeda, un poco de agua, una cuchara de plástico o un dinosaurio de peluche, que seguro que tienen uno en el bolso.

 

4. Los zapatos: una mujer que lleva zapatos planos o cómodos tiene el doble de posibilidades de ser madre que una mujer que lleva taconazos. A veces, las madres llevan zapatos planos de repuesto, y puede llevar a equívocos. Si una madre tiene ayuda de niñeras o abuelos, a lo mejor lleva tacones altos, pero si tiene que ir a trabajar, correr a casa, volver a salir para recoger a sus hijos, llevarlos al parque y después ir con ellos en el supermercado, casi seguro llevará zapatos todoterreno.

 

5. La manicura. Al igual que en el caso de los zapatos, una mujer con la manicura bien hecha y las uñas pintadas tiene dos cosas que rara vez las madres poseen: tiempo (para ir a hacérsela o para hacérsela en casa y esperar a que se seque) y una vida relativamente cómoda en la que es posible mantener una manicura bien hecha más de medio día. Las madres friegan muchos biberones, cambian pañales, desmontan y montan juguetes, pliegan carritos de bebé, abrochan cinturones de seguridad y fregotean cabezas a la hora del baño. Todas ellas son actividades de riesgo para la perfección de una manicura. Después de varios accidentes, es bastante probable que una madre decida no pintárselas más.

 

Os lo garantizo, si una mujer os da tres de estas cinco pistas, es madre de niños pequeños. No os voy a decir que tres cumplo yo, pero si me véis por la calle lo sabréis enseguida.

 

Las que sois madres ¿os atreveis a (auto) haceros el test y decirme el resultado

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Las aventuras de una madre primeriza © DIARIO ABC, S.L. 2014

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