Mohamed, eso no se le hace a un amigo

Publicado por el Dec 4, 2009

Compartir

Entre los muchos frentes que el Gobierno tiene abierto en su política exterior, el caso de la activista saharaui Aminetou Haidar es uno de los que más quebraderos de cabeza le está causando, hasta el punto de que sus apoyos en el mundo de la cultura y del cine –los Bardem y compañía– se le han rebelado y peregrinan en masa a Lanzarote. Como alguien ha dicho con indudable gracia, deberían celebrar en esa isla canaria la próxima gala de los Goyas.
Verdaderamente, tiene razón Elena Valenciano. España no se merece este trato por parte de Marruecos. Aunque quizás, lo que tenía que decir la dirigente socialista es que Zapatero no se merece ese trato de Mohamed VI. Porque, si hay alguien que se ha puesto a la plena disposición del monarca alauí, ese ha sido Zapatero. Incluso, desde que, estando en la oposición y, en plena crisis entre Rabat y el Gobierno de Aznar –con los embajadores respectivos llamados a consulta-, se plantó, en diciembre de 2001, en el Palacio de Mohamed VI.
Aquella maniobra no fue precisamente un ejemplo de patriotismo, pero si la muestra de lo que sería la relación con Marruecos tras llegar a La Moncloa. Es mejor tener una estrecha relación con los vecinos que estar peleados, sobre todo si, como en este caso, hay importantes intereses económicos de por medio, pero si el vecino se aprovecha de nuestras buenas intenciones, al menos habrá que pararle los pies.
Zapatero y su ministro de Exteriores, Moratinos, no han hecho otra cosa en estos años que intentar agradar a Marruecos. Aceptaron sus tesis en el Sahara y procuran no molestar mucho con Ceuta y Melilla, como acaba de verse hace poco con el PSOE negándose a incluir, en el pacto con el PP sobre los objetivos de la presidencia europea, la demanda de estatus especial en la UE para las dos ciudades autónomas. Ni siquiera nos empeñamos en llegar a un acuerdo de delimitación de aguas entre Canarias y la costa marroquí, donde se realizan prospecciones petrolíferas.
Seguramente gracias a esta buena disposición, por ejemplo, la inmigración ilegal desde las costas marroquíes ha disminuido sensiblemente, hay una mejor cooperación en materia de lucha contra el terrorismo y las empresas españoles tienen más oportunidades en el país magrebí. Sin embargo, ello no debe ser obstáculo para mostrar firmeza cuando resulte necesario. Zapatero no debería haber aceptado mansamente que Marruecos nos transfiriera el problema de Aminetou Haidar. En su mano estuvo oponerse al regreso de la activista a España si un pasaporte, que le fue arrebatado por la Policía marroquí. Ahora, con el problema en suelo español, Rabat no da muestras del más mínimo deseo de ayudar a resolver las cosas. Eso no se le hace a un amigo. Un amigo, Zapatero, que por cierto, se muestra reacio a involucrarse de manera personal en solucionar un asunto que le incomoda sensiblemente.

Compartir

ABC.es

Terminal Cero © DIARIO ABC, S.L. 2009

Una mirada a las coordenadas en las que se mueve la política exterior de España, que, desde hace tiempo, ya no es un verso suelto en el concierto mundial. Un blog para analizar... Más sobre «Terminal Cero»

Calendario de entradas
diciembre 2017
M T W T F S S
« Nov    
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031