Meterse en Honduras

Publicado por el ene 30, 2010

Compartir

El embajador español en Honduras está a punto de volver a su destino, que abandonó, llamado a consultas por el Gobierno, poco después del golpe de Estado que derrocó a Manuel Zelaya. Después, cuando Zelaya consiguió entrar en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, el Gobierno le envió de vuelta a Honduras, pero Micheletti no le dejó entrar y tuvo que estar más de dos meses en El Salvador, en una situación bastante kafkiana. Moratinos no dio su brazo a torcer en el apoyo a Zelaya y hasta que Micheletti no ha dejado el poder en manos del presidente electo, Porfirio Lobo, no ha querido saber nada de éste, al menos formalmente.

No reconoció el resultado de las elecciones del 29 de noviembre, e incluso, hace unas semanas aconsejó a Lobo que no viniera a España, como pretendía, acompañando al ex presidente hondureño Ricardo Maduro. El desplante se completó con la decisión de que el Príncipe de Asturias no fuera a su toma de posesión. Hay, desde luego, una línea de coherencia, en esa actitud. Otra cuestión es si ha sido correcto el planteamiento.

Nos pusimos a la cabeza en la defensa del orden institucional, entendido como respaldo a un Zelaya, que estaba llevando a Honduras por el camino bolivariano marcado por Chávez, una posición que volvió a ofrecer una imagen de España alineada con los regímenes menos saludables de Iberoamérica. Es verdad que Obama mantuvo una posición parecida al comienzo y eso animó a Zapatero y sus muchachos, pero terminó adoptando una postura más pragmática, posiblemente influenciado por los lobbies prohondureños en Estados Unidos. Eso abrió una fractura entre Madrid y Washington, de la que ahora podrán hablar las autoridades españolas con el nuevo responsable norteamericano para la zona, Arturo Valenzuela, de visita en España. Valenzuela, cuyo nombramiento, por cierto, estuvo bloqueado, por la presión de los citados lobbies, encabezó la delegación estadounidense en la toma de posesión de Lobo.

El embajador español, Ignacio Rupérez, no lo va a tener fácil en su nueva etapa. Es verdad que a Lobo no le interesa tampoco llevarse mal con España y menos en un momento en que nuestro país, desde la presidencia de turno europea se dispone a reactivar la negociación para el acuerdo entre la Unión Europea y Centroamérica. Pero también es verdad que, con el apoyo mostrado a Zelaya, que afortunadamente pronto quedará en el olvido, la imagen que vamos a dejar entre los hondureños no es la mejor ahora que afrontan una nueva etapa. Bueno sería intentar restablecer pronto la cooperación y ayudar seriamente al nuevo Gobierno hondureño a sacar adelante ese país. Y no estaría de más algún gesto hacia su presidente, empezando por una felicitación y siguiendo por una invitación a viajar a España.

@

Compartir

ABC.es

Terminal Cero © DIARIO ABC, S.L. 2010

Una mirada a las coordenadas en las que se mueve la política exterior de España, que, desde hace tiempo, ya no es un verso suelto en el concierto mundial. Un blog para analizar... Más sobre «Terminal Cero»

Calendario de entradas
mayo 2017
L M X J V S D
« abr    
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031