Bodas de plata con Israel

Publicado por el Jan 17, 2011

Compartir

El 17 de enero de 1986 se ponía fin a una irregularidad en la política exterior de España. En un acto celebrado en La Haya se establecían relaciones diplomáticas con Israel. Se había tardado demasiado tiempo en hacerlo, teniendo en cuenta que el Estado israelí se creo en 1948. Pesaba aquella idea de que la tradicional amistad con los países árabes se iba a ver deteriorada si se daba ese paso. No fue así. La figura de Su Majestad el Rey contribuyó a ello y hay que reconocer al Gobierno de Felipe González que diera un paso que, a la larga, situaría a España en mucha mejor posición que la que tenía hasta entonces en Oriente Próximo. La Conferencia de Paz celebrada en Madrid en 1991 no hubiera sido desde luego posible, por ejemplo; ni un español –Miguel Ángel Moratinos- habría sido durante siete años enviado especial de la UE en la región

 

Pero la relación no ha sido fácil a lo largo de estos veinticinco años, que ayer se recordaron en la Casa Sefarad-Israel, en un acto con presencia de algunos de los protagonistas como Julio Feo o Juan Antonio Yáñez, entonces los hombres a quienes González encomendó la misión en La Moncloa. No ha sido una relación fácil a nivel político ni tampoco a nivel popular. La actitud de los diferentes gobiernos israelíes no ha sido bien comprendida en España. Por más que puedan haber tenido razones para determinadas actuaciones, sus maneras no han resultado siempre aceptables. El derecho a defender su seguridad ante ataques terroristas no es una carta blanca para emprender operaciones desproporcionadas contra los palestinos, que le ayudan poco a tener una buena imagen en nuestro país.

 

El último barómetro del Real Instituto Elcano sitúa a Israel como uno de los países peor valorados por los españoles, superando sólo a Marruecos e Irán, de la lista ofrecida a los encuestados. Posiblemente la valoración, en un país tradicionalmente inclinado a favor del elemento más débil –el pueblo palestino- está viciada por la imagen de dureza que ofrecen los israelíes y no haga justicia a la realidad de Israel, que sigue siendo, prácticamente, la única democracia real en la región.

 

Igor Palmor, portavoz del Ministerio israelí de Exteriores, es un hombre que conoce bien España, donde estuvo destinado con anterioridad, y ha hecho unas declaraciones a la agencia Efe en las que  reconoce que es en los lazos entre las sociedades civiles de España e Israel donde está la verdadera asignatura pendiente. "Sobre todo hay mucho malentendido por parte de determinados sectores de la opinión en España hacia Israel, que no se corresponde con el entusiasmo compartido por muchos israelíes hacia lo español, su cultura o su deporte", explica Palmor.

 

La ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, miembro de un Gobierno que no se ha caracterizado por unas excelentes relaciones con Tel Aviv, se prepara para realizar su primer viaje oficial a Israel a comienzos de febrero, precisamente en un momento en que las suspicacias israelíes han vuelto a ponerse de relieve, porque España parece estar entre los abanderados del reconocimiento del Estado de Palestina este mismo año.

 

Pese a que los palestinos aseguran que hay un compromiso de España de ser el primer Gobierno europeo que lo haga, en el Palacio de Santa Cruz se asegura que antes que nada se busca un acuerdo en el seno de la Unión Europea. Pero el acuerdo no va a ser fácil, y tal vez, asistamos a un nuevo episodio en que cada país miembro hace de su capa un sayo y toma una decisión unilateral. Esperemos que no sea así, porque no contribuiría nada a lograr la ansiada paz en Oriente Próximo.

 

Compartir

ABC.es

Terminal Cero © DIARIO ABC, S.L. 2011

Una mirada a las coordenadas en las que se mueve la política exterior de España, que, desde hace tiempo, ya no es un verso suelto en el concierto mundial. Un blog para analizar... Más sobre «Terminal Cero»

Calendario de entradas
octubre 2017
M T W T F S S
« Sep    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031