Homenaje a la ORCAM: Miguel Groba

Publicado por el dic 14, 2012

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La interpretación de La infancia de Cristo de Berlioz a cargo de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid en el Auditorio Nacional es un momento tan adecuado como cualquier otro para recordar que también la ORCAM tuvo su propia infancia y que, si hoy cabe celebrar que la Orquesta ha cumplido en 2012 sus primeros veinticinco años de vida (tres más en el caso del Coro), se debe al empeño personal de su fundador y primer director, Miguel Groba.

Miguel Groba Groba nació en Guláns (Pontevedra), el 3 de abril de 1935. Estudió con su primo Rogelio Groba en la Academia de la Banda de Música La Unión de Guláns, donde permaneció entre 1945 y 1951 como instrumentista y de 1951 a 1956 como director. En Vigo estudió con Mónico García dela Parra, que dirigía la Banda Municipal de Vigo y, ya en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, tuvo a Francisco Calés en contrapunto y fuga, Julio Gómez en composición, Pedro Lerma en piano y Enrique García Asensio en dirección de orquesta.

Durante sus estudios, ganó varios premios en concursos de contrapunto, fuga y composición. Obtuvo el Premio Nacional Fin de Carrera y el Premio Víctor de Plata al Mérito Académico al terminar los cursos de Composición en 1962 y Dirección de Orquesta en 1975, formando parte de la primera promoción de directores del Conservatorio.

Amplió estudios de dirección con Ígor Markevich. También con Franco Ferrara en Siena al recibir en 1969 una beca de la Dotació nde Arte Castellblanc. Finalmente, en 1973 estuvo con  Sergiu Celibidache en el curso internacional de perfeccionamiento para directores de orquesta en Bolonia.

Tras haber dirigido en su pueblo la Banda Unión de Guláns, ganó en 1956, con veintiún años, la oposición para formar parte del Cuerpo Nacional de Directores de Bandas de Música Civiles, pasando siete años en segunda categoría antes de ascender en 1963 a primera. Como director titular de bandas trabajó en Pradoluengo (Burgos), Pedro Muñoz (Ciudad Real) y Coca (Segovia), y, entre 1967 y 1983, fue director de la Banda de Música Provincial de Madrid. Según cuenta José Luis García del Busto, «desde el primer momento, Miguel Groba, además de dirigir la banda, trabajó con grupos corales infantiles y persiguió con el mayor empeño la idea de constituir una orquesta en el ámbito de la Diputación madrileña. A cada cambio en la cúpula de la institución, allí estaba Groba presentando y defendiendo su proyecto que solamente en una ocasión llegó al pleno.

En 1984 pidió una excedencia voluntaria y abandonó sus clases en el Real Conservatorio Superior de Música, que impartía desde 1970, para crear el Coro de la Comunidad de Madrid, y, en 1987, la Orquesta de la Comunidad de Madrid. Dirige ambas agrupaciones hasta su jubilación en el año 2000.

José Luis García del Busto ha escrito sobre los orígenes de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid en su libro El Coro y la Orquesta de la Comunidad de Madrid en su XXV aniversario: «Una vez aprobada la Constitución y puesto en marcha el nuevo Estado de las Autonomías, el nuevo ordenamiento afectaba a todos los Cuerpos Nacionales y, en particular, al de Directores de Bandas de Música Civiles y, como consecuencia de estos movimientos, al maestro Groba se le dieron seis semanas de tiempo para elegir entre dos destinos posibles: pasar a la excedencia o integrarse como funcionario en la Consejería de Cultura de la recién constituida Comunidad de Madrid que presidía Joaquín Leguina. Antes de tomar una decisión, Groba pidió audiencia al Consejero de Cultura, a la sazón José Luis García Alonso, para conocer cuáles podrían ser su destino y actividad en el caso de pasar a este ámbito, y fue en esta entrevista donde el propio Consejero sugirió la posibilidad de encomendarle la creación de una orquesta y un coro de la Comunidad de Madrid. “¡Aquello por lo que había peleado durante más de diez años me lo servían ahora en bandeja!”, comenta el maestro Groba al recordar aquellos momentos».

Así, el 31 de enero de 1985 tenía lugar el concierto oficial de presentación del Coro en el Paraninfo de la Universidad Complutense. Según escribió Andrés Ruiz Tarazona en las notas al programa de aquel concierto, «la Coral de Cámara de la Comunidad de Madrid, que dirige un maestro de tan probada ciencia y profesionalidad como Miguel Groba, se creó mediante la Orden de la Consejería de Cultura, Deportes y Turismo, con fecha de 18 de junio de 1984. Las pruebas para la selección de sus integrantes se hicieron durante el mes de septiembre y el primer ensayo tuvo lugar el 8 de octubre. Desde entonces hasta hoy,la Coral ha trabajado el exigente y bien repertorio que figura en este concierto, con el cual se pone la primera piedra del programa básico de la Consejería de Cultura, Deportes y Turismo, Dirección General de Cultura, resumible en estos cuatro puntos: 1) Difundir la música coral de todos los tiempos y países, particularmente la española y madrileña. 2) Estimular el entusiasmo vocacional y la buena formación de sus componentes. 3) Promover la creación, en la región madrileña, de agrupaciones corales, colaborar con las existentes y potenciarlas en lo posible. 4) Formar un amplio archivo de repertorio coral, especialmente de los compositores españoles contemporáneos, a quienes, en su momento, les serán encargadas composiciones para la Coral de Cámara de la Comunidad».

La crítica de Enrique Franco en El País confirmaba el éxito y a su responsable al señalar que «forman la Coral de Cámara de la Comunidad de Madrid unas 40 voces jóvenes y bien impostadas y dirige el conjunto un maestro de tan amplia formación y larga práctica como certero conocimiento de los estilos: Miguel Groba y Groba». Tras comentar el espléndido ajuste del grupo, conseguido en apenas tres meses, destaca cómo «Miguel Groba y su coro lucieron una calidad admirable y, lo que es más difícil en una agrupación recién nacida, una ductilidad que les llevó a afinar con igual justeza el tríptico de Julio Gómez, el Aleluya de Marco, las dos páginas de Ligeti, los motetes de Poulenc o el himno comunitario, de García Calvo y Sorozábal Serrano. Y no se trata tan sólo de afinar en el sentido primario de entonar con exactitud, sino en el más amplio que comprende el refinamiento del estilo, la elegancia de la dicción, la imaginación sonora e incluso la misma vitalidad que exigen los distintos autores y obras».

Según García del Busto, «el maestro Miguel Groba impuso desde el comienzo unas normas de funcionamiento que implicaban trabajo intenso y una disciplina extraordinariamente rigurosa: “férrea” es el calificativo que suele acompañar al término “disciplina”, a menudo impropiamente, pero, en este caso, realmente lo era. Se ensayaba cuatro días a la semana –lunes, martes, jueves y viernes-, a primeras horas de la tarde, trabajando por cuerdas y en grupo; se exigían puntualidad y actitud atenta hasta límites que ahora, ejercitando la sinceridad, el propio maestro Groba considera que incluso pudieron ser “excesivos”; se planteaban programas variados, incorporando constantemente obras nuevas y mostrando, desde el principio, una total apertura hacia la música moderna y contemporánea».

Por fin, el 6 de mayo de 1987, tras algunos conciertos de rodaje, se ofreció en el Teatro Albéniz el concierto de presentación oficial de la Orquesta.

Con la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid grabó entre 1990 y 1998 los tres discos titulados Madrid en el tiempo I, II y III; el primero con obras de Boccherini, Ricardo Villa, Manuel Moreno Buendía y Gabriel Fernández Álvarez; el segundo con piezas de José Luis Turina y Román Alis, y el tercero íntegramente dedicado a Tomás Marco. Otros de los discos son el titulado X Aniversario del Coro de la Comunidad de Madrid, editado en 1995 y que incluye composiciones de Rodolfo Halffter, Federico Mompou, Antón García Abril, Benjamin Britten, Goffredo Petrassi y Miguel Ángel Martín Lladó. En 1994 ofreció un disco titulado Canciones de Navidad de España e Hispanoamérica y, en 2000, El hijo fingido de Joaquín Rodrigo.

El 19 de diciembre de 2000 se celebró en el Auditorio un concierto dela ORCAM en homenaje a Miguel Groba. La ORCAM, como institución, declaraba en el programa de mano: «No es fácil encontrar en el mundo de la dirección de orquesta de nuestros días una figura como la de Miguel Groba. Lejos de cualquier pretensión egocéntrica, de la búsqueda de cualquier éxito personal, Groba ha optado por llevar una carrera callada en la que el trabajo diario y constante ha sido su mejor arma. Es, posiblemente, una de sus mayores virtudes, y gracias a ella la Comunidadde Madrid dispone hoy en día de dos agrupaciones musicales profesionales elogiadas permanentemente por su ductilidad y autoexigencia».

En cuanto a su nuevo director musical, José Ramón Encinar, escribía: «Resulta fácil referirse a la figura de Miguel Groba porque su singularidad se basa en que, de forma natural, está bien lejos de la norma de conducta en la vida de hoy, llena de ambiciones medidas y desmedidas, con prisas por superar a cualquier precio a los iguales del propio entorno, con un sentido completamente desproporcionado de lo que en un tiempo fue “hacer carrera”, feria de vanidades en la que brillar es lo más importante, aunque sólo sea gracias a una leve pátina que oculte innumerables carencias profesionales y sobre todo humanas». Por contra, Encinar opinaba que Miguel Groba había basado su vida profesional «en la discreción y despaciosidad, en la continua fijación de metas que, próximas unas a otras, han supuesto con el tiempo una trayectoria de superación constante; su mayor virtud ha sido –lo sigue siendo- su honestidad en un trabajo hecho a conciencia, sin importarle para cuántas personas vaya a resultar evidente su esfuerzo».

En El Mundo, el crítico Carlos Gómez Amat concluía: «Le debemos a Miguel Groba la fundación y la dirección, en un periodo largo, del Coro y la Orquesta dela Comunidad de Madrid, estupendos elementos que han enriquecido nuestra vida musical durante todos estos años. El homenaje a Miguel Groba es una cuestión de simple justicia»

Entre otras agrupaciones corales que ha dirigido el maestro Groba se encuentran el Coro Rosalía de Castro del Centro Gallego de Madrid, el Coro de la Escuela de Ingenieros Industriales, el Coro Infantil San Fernando de la Diputación Provincial de Madrid, la Coral San Juan Evangelista y el Coro Santo Tomás de Aquino de la Universidad Complutense de Madrid, con el que giró por Argentina y Brasil. También ha dirigido la Orquesta de Laúdes Roberto Grandío, la Orquesta Sinfónica de Galicia, la Orquesta Clásica de Porto, la Orquesta de Córdoba, la Orquesta Sinfónica de Asturias, la Banda Sinfónica Municipal de Madrid, la Orquesta Pablo Sarasate, la Orquesta Ciudad de Valladolid, la Orquesta de Cámara de La Coruña, la Filarmónica de Madrid, la Sinfónica de la Accademi aChigiana de Siena y la Sinfónica del Ente Comunale de Bolonia.

Miguel Groba tiene también experiencia como compositor, habiendo creado piezas para coro, banda y orquesta. Es una labor que ha desarrollado asimismo componiendo sintonías de programas de televisión y música incidental para obras de teatro. A ello se suma su trabajo como armonizador de melodías populares.

www.pedrovillora.com

 

 

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