Alrededor de H

Publicado por el Oct 24, 2012

Compartir

Poesía, así se titula el último libro, publicado por Anagrama, de Michel Houellebecq. Es una edición bilingüe. Reúne sus cuatro libros de poesía (Sobrevivir, El sentido de la lucha, La búsqueda de la felicidad y Renacimiento), cuatro libros que tienen un fino hilo de conexión y una voz, ¿será la verdadera voz de Houellebecq? A estas alturas, nadie debería plantearselo. A mí, no me importa. No me interesa averiguar si esta es la voz de H, si es lo que piensa H o me está vacilando.

Dentro de cinco horas como mucho el cielo estará negro;
Esperaré el amanecer despachurrando moscas.
Las tinieblas palpitan como diminutas bocas;
Después vuelve el amanecer, blanco y seco, sin esperanza.

[última estrofa de Vacaciones, pág. 167]

Miro la portada del libro, porque H sale en la portada, es una estrella mediática (eso dicen) y veo un señor fumando, despeinado el poco pelo que le queda (una alumna dijo que tenía 53 años, lo clavó, o quizá no; depende de cuando cumpla), humo en una cafetería. No necesito verle la cara a H. La voz. Lees el libro y la voz es eternamente triste, H, dicen, es un “enfant terrible”, que es como dicen los franceses al niño malo de la clase, el matón que te roba el bollo en el recreo, la voz de este libro es otro tipo de inadaptado: un lobo solitario y suicida. Esa es la voz de los poemas y de la prosa poética de los cuatro libros reunidos en Poesía de M. Houellebecq. Algunos (en su forma original) alejandrinos, rima incluida y la mayúscula al principio de los versos que despista y hace la pausa más larga en textos sutiles y armónicos a base de palabras de andar por casa en zapatillas y pijama (o con menos ropa). H no es (post)moderno o quizá, llegado este momento, todos lo somos: sus versos son dardos de realidad aumentada.

Las cosas ordenaditas y la vida vacía
Y comprar, por la tarde, los restos del colmado
La tele puesta para no mirarla, comer sin apetito

Y por fin, la enfermedad, que lo hace todo más sórdido,
Y el cansado cuerpo que se deshace en la tierra,
Ese cuerpo sin amor que se apaga sin misterio

[pág. 157]

¿Es necesario etiquetar la poesía que hace H? ¿Dónde termina H, empieza el narrador o el protagonista de sus novelas? ¿Importa? Somos capaces de reciclar la poesía de la experiencia y las últimas teorías sobre la incidencia genética en el deseo femenino, y todavía encuentro personas interesadas en conocer al autor antes que la obra. Quizá sea una buena estrategia de marketing. ¿Mi opinión? ¿Te preocupa lo más mínimo que H se llevase mal con su padre? ¿Afirmativo? Entonces, sin perdón, podrías hacer dos cosas: escribir una tesis o encender la tele, pero no en una cadena cualquiera. Ya sabes que tipo de programas y a qué hora. Así que cierra el navegador y escapa. Enchufa tu cerebro a la telebasura para burgueses desatendidos que están a 10 segundos de hacerse millonarios. Deberías estar en otro sitio y llegas tarde. Estos textos son auténticos (lo parecen y ese es el juego: nunca lo sabremos). Esta voz no necesita razones, tú eres el que necesita razones, que te adornen estos textos con un lazo rojo.

Seguid. No temáis. Lo peor ya ha pasado. Por supuesto que la vida aún os desgarrará, pero, por vuestra parte, ya no tenéis demasiado que ver con ella. Recordad que, básicamente, ya estáis muertos. Ahora estáis cara a cara con la eternidad.

[Párrafo final de Sobrevivir, pág. 30]

Sí, el libro se titula Poesía, pero también hay Rock and roll. Sin duda, es más fácil definir el Rock and roll que la poesía. ¿Alguna certeza? Las primeras treinta páginas (que coinciden con el primer libro, Sobrevivir, publicado originalmente en 1991), son la esencia de la escritura de H, de un H existencial, una declaración de intenciones, una hoja de ruta para sus novelas.

Compartir

ABC.es

Capítulo aparte © DIARIO ABC, S.L. 2012

Adsense

Capítulo aparte Blog de libros
Etiquetas
Calendario
octubre 2012
M T W T F S S
« Sep   Nov »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031