Poe y los Python

Poe y los Python

Publicado por el oct 4, 2012

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El próximo domingo, 7 de octubre es el no sé cuanto aniversario de la muerte de Poe, Edgar Allan Poe. Como este aniversario no es el 25, ni el 50, ni el 75 ni siquiera el 150; no me ha llegado la invitación a un macroevento mundial para celebrarlo. Imagino que esa es la razón.

Poe murió en 1849 (lo dice la Wikipedia). Ha llovido desde entonces, pero todavía le seguimos leyendo, a pesar de que su mayor enemigo, crítico literario y editor, consiguió convertirse en el albacea de la obra de Poe para dedicarse a destruir su reputación. ¿Otro dato curioso? Este mismo lumbreras, el crítico literario y editor, publicó, firmada con  seudónimo, una larga esquela el mismo día del fallecimiento de Poe. ¿Cuestión de egos?

Pero la muerte de Poe, la teoría con la que nos quedamos a día de hoy, todavía da mucho más juego. Es una parodia que deberían convertir en película los Monty Python, si volvieran a juntar sus egos y dejasen de mirarse el ombligo.

1849, octubre. Estamos de elecciones en Baltimore. Por toda la ciudad se despliegan agentes electorales que emborrachan a diestro y siniestro para llevarles a votar. Varias veces. Al mismo candidato. Yo te pago las bebidas y tú firma la papeleta. Dicen que Poe por entonces había dejado la bebida. Que pudo ser que recayera por la presión de los agentes electorales. Suena a película de Hollywood. No me lo creo. Yo prefiero crear mi propia versión Monty Python, al estilo del señor Gordo que entra en el restaurante y come hasta explotar (uno de los gags más brutales de El sentido de la vida). Cambiamos al señor Gordo por un Poe (origen del lugar común del poeta maldito) que decide aprovechar al máximo la oportunidad de beberse todo Baltimore y parte del extranjero. ¿Qué quieres? ¿Una firma? ¿Sólo eso? Hasta explotar. Poe se hubiese casado (otra vez, ya había estado casado con su prima de 13 años) el 17 de octubre. La víctima, un amor de la adolescencia, le había pedido que dejara el alcohol y el resto de sus vicios (me imagino que también le habría pedido que dejará de escribir esos cuentos tan raros y se convirtiera en el padre de sus hijos). Esta escena la pondríamos antes de que Poe se encontrase con los agentes electorales (me encanta esta profesión, deberían rescatarla). Encontraron a Poe el día 3 de octubre, delirando y vestido con ropa que no era suya (no me digan que esto no es Python total). Murió cuatro días después. No dejaba de llamar a un tal Reynolds, un explorador polar que se cree fue la inspiración de La narración de Arthur Gordon Pym. Yo les haría hueco a todos sus personajes. Todos pasarían durante esos cuatro días a hablar con Poe. Poe agonizando y su cuervo mirándole desde los pies de la cama. Los Monty Python lo bordarían. Todavía están a tiempo.

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