La muerte de Paco de Lucia. Reflexiones médicas y humanas.

Publicado por el mar 1, 2014

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“Gabriela, llévame al hospital que tengo un frío muy raro en la garganta”

Según publica ABC en su edición del pasado 27 de febrero, esas fueron las palabras que le dijo el maestro a su mujer antes de su muerte, cuando jugaba con su hijo al futbol en la playa.  Poco tiempo después, ya en el hospital, perdió el conocimiento y no volvió a despertar. Los médicos diagnosticaron un “infarto masivo fulminante”.

Dolorosa muerte. Como aficionado a la música y al flamenco, por la inmensidad de la pérdida. Irrepetible Paco. Como cardiólogo, por la rabia enorme de que este desenlace no se haya podido evitar.

Así son el infarto de miocardio y sus consecuencias: terribles pero evitables. Sin conocer las circunstancias con exactitud, las descripciones disponibles del fallecimiento de Paco de Lucia parecen corresponder efectivamente al desarrollo de un infarto agudo de miocardio muy extenso que ha dado lugar a una arritmia letal. Dicho de otra manera, lo que ocurrió probablemente es que un coágulo atascó totalmente una de las grandes cañerías  del corazón (arterias coronarias). La falta de irrigación comenzó a destruir el músculo cardiaco y provocó un latido muy desordenado del corazón que llamamos fibrilación ventricular y que es incompatible con la vida porque anula la función de bomba. Todo ello con un curso galopante. En alguien lleno de vida y sin ningún problema de salud minutos antes.

El infarto de miocardio cursa frecuentemente así. En la mitad de los casos no hay síntomas o son inespecíficos, por lo que las victimas pueden no alarmarse. El 30% de los pacientes que sufren un infarto mueren antes de llegar al hospital por fibrilación ventricular, con una mortalidad durante el ingreso entre los llegan vivos al hospital que oscila entre el 5 y el 20% dependiendo sobre todo de la cantidad de músculo cardiaco que se haya destruido y de la precocidad y calidad del tratamiento aplicado. Los que sobreviven a la fase hospitalaria puede tener un riesgo elevado de arritmias graves y de insuficiencia cardiaca, lo que llega a limitar la calidad de vida y condiciona una mortalidad anual de hasta el  5%. En el mundo mueren todos los años casi 8 millones de personas por esta causa, mientras que en España el infarto mata cada año a cerca de 40.000 personas.

Es importante destacar que todas las fases de desarrollo del infarto de miocardio puedes beneficiarse de medidas terapéuticas muy útiles que pueden evitar la aparición de este problema y de sus consecuencias. En el terreno preventivo está plenamente demostrado que la dieta mediterránea y los hábitos saludables (ejercicio físico y evitación del tabaco fundamentalmente) evitan o retrasan el desarrollo de lesiones coronarias que luego pueden producir un infarto. Lo mismo ocurre con el control de los factores de riesgo cardiovascular: colesterol elevado, hipertensión y diabetes. No conocemos con exactitud todavía los genes implicados en el desarrollo de la enfermedad coronaria, pero sabemos que, sin duda, la herencia  juega un papel crucial en esta enfermedad, lo que hace muy recomendable que se realicen estudios precoces de salud cardiovascular en individuos con antecedentes familiares. Centrándonos específicamente en el infarto, es muy importante que la población general esté educada para sospechar este problema y a alertar a los servicios de emergencia. Ese consejo es especialmente importante para aquellos que ya han sufrido un ataque cardiaco y sus familiares. Sabemos que las arritmias letales de la fase inicial pueden resolverse fácilmente mediante la utilización de desfibriladores y las maniobras de reanimación cardio-pulmonar, lo que debe obligar a aumentar la disponibilidad pública de desfibriladores y a fomentar la enseñanza de primeros auxilios en diversos colectivos, fundamentalmente en las escuelas. También sabemos que la supervivencia del infarto depende de la rapidez de la actuación, situando al paciente inmediatamente en un entorno donde se puedan resolver la fabricación ventricular y trasladándolo a un centro especializado para desatascar lo antes posible la arteria coronaria bloqueada; ello obliga a fomentar el desarrollo y perfeccionar en cada ciudad o región el funcionamiento de redes multidisciplinares de manejo del infarto que involucren la actividad coordinada de los servicios de emergencia y de los hospitales. Se ha demostrado que estas redes tienen un impacto tremendo reduciendo la mortalidad por infarto.

Todas las muertes producen un inmenso dolor, pero la tuya, Paco, ha sobrecogido al mundo entero, que te sigue adorando. Su descripción puede ayudar a evitar muchas otras. Gracias también por eso.

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