ABC

blogs

Blogs en abcdesevilla.es

La capilla de San Álvaro

El conde Don Julián (opus 12)

 

 

Charitas.jpg

 

Melodía primera. No se equivoca el presidente en que las cofradías han pedido una segunda puerta para la Catedral y en que el resto de la fachada no es cosa suya. Puede que de lejos parezca que el sueño de (casi) todas las hermandades está atrapado en una disputa entre el Cabildo y la Junta por el calado de un proyecto en un edificio de suma delicadeza, pero dice el duende de la malicia que si no estuviera la Semana Santa como telón de fondo los técnicos que ahoran miran con lupa hasta la marca del papel habrían pasado una ojeada rutinaria y habrían dicho que bien está si lo han firmado los arquitectos. Las quejas no se temerían, la Unesco no se hubiera enterado y el resto diría que no le importaba.
Fuerte de bajos. Es curioso que la izquierda divina y encantada de conocerse, tan consumista y atenta a las tendencias como los de la orilla de enfrente, esté defendiendo con ardor guerrero la obra de una arquitecto genial, pero al que sus papás políticos despreciaron en vida y colocaron etiquetas infamantes por haber sido tan burgués de trabajar y no correr delante de los grises. Si ahora dicen que lo que este arquitecto propuso es tan importante como el mihrab, en realidad es por fastidiar a las cofradías, que es lo único que todavía les hace diferentes y encima en este caso les barniza de defensores de la cultura y el patrimonio. Inversión segura contra la derecha sociológica, el neofranquismo y esa letanía.
Trío y coda. Debo decir que a mí las celosías me parecen una buena opción por dentro y por fuera. No estaría mal quitarla y volverla a poner todos los años, y no acabo de creerme que en esta época sea tan difícil, pero más que estos postizos me inquietan aquellos que están en este lado de las cofradías, o eso dicen, y por los prejuicios de quien nunca salió de su barrio, por el esnobismo de seguir siendo diferente, por la ignorancia de la historia y el sentido o por el miedo atávico y cordobesísimo al cambio para mejorar, pueden hacer de Conde Don Julián sin saber que si se pierde esta batalla, al charco de la humillación también se caerán ellos.

 

Más blogs en ABC