Expectativas económicas para América Latina

Expectativas económicas para América Latina

Publicado por el 06/10/2017

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“Reputación y generación de valor en el siglo XXI” (LIBRO) por Jorge Cachinero en libros.com

América Latina se encuentra, en términos macro-económicos, mucho mejor que en los últimos seis años.

Tres fueron los shocks que la sacudieron desde el comienzo de esta década.

El primero fue el proceso de fortalecimiento del dólar que se inició en 2011.

El segundo, el desplome, que comenzó en 2014, de los precios de los commodities en los mercados internacionales. Es cierto que, durante los últimos doce meses, se ha experimentado una ligera recuperación de los mismos, aunque, todavía, no han vuelto a los niveles de entonces.

Por último, la caída de la llegada de capital extranjero a la Región que se produjo en 2015 todavía no ha cambiado de tendencia.

La confluencia de estos tres factores provocó el que, en su conjunto, América Latina sufriera dos años consecutivos -2015 y 2016- de contracción económica por primera vez desde la de los años 1982 y 1983.

Sin embargo, la sensación de crisis no existe hoy como sucedía en los años 80.

La realidad es que el número de países de América Latina que están sufriendo un período recesivo es pequeño, aunque la dimensión de algunas de sus economías tiene un impacto grande en las cifras regionales agregadas.

Los países en crisis económica, en estos momentos, son Argentina -cuya economía representa el 9% del Producto Interior Bruto (PIB) regional-, Brasil -cuyo PIB es el 35% del regional-, Ecuador, Guatemala y Venezuela –un 5% del PIB de América Latina-.

La expectativa para 2017 es que la economía de América Latina crezca en torno al 1% o al 1.2% dado que se espera que tanto Argentina como Brasil pasen a tasas positivas de crecimiento de entre el 2.5% y el 3%. No obstante, la situación económica de Venezuela no parece que vaya a mejorar y podría perder entre un 6% y un 7% con respecto a 2016.

Además, la evolución de la economía estadounidense está ayudando en ese proceso de recuperación ya que los tipos de interés no están subiendo tan rápidamente como inicialmente se anticipaba -la Reserva Federal de los Estados Unidos (EE.UU.) se está manteniendo a la expectativa de una sólida recuperación económica en el país antes de iniciar el cambio de las políticas monetarias de estímulo a la economía-, su economía -a pesar de las dudas sobre la fortaleza de su ritmo de crecimiento- está impulsando la recuperación de la de América Latina y el dólar estadounidense se mantiene estable.

Por otra parte, independientemente de la evolución positiva de algunos de los factores externos que habían provocado los shocks de los últimos años, la economía de América Latina se encuentra en una situación de mayor fortaleza para salir de la recesión porque se han aplicado políticas fiscales y políticas monetarias en muchos de sus países de forma gradual y con sentido.

18 países de América Latina cuentan con programas de ajuste fiscal, el ritmo de crecimiento de la deuda pública de los países de la Región se ha ralentizado y muchos de sus países han realizado un esfuerzo para ajustar sus cuentas externas.

Por ello, las agencias de rating y los inversores internacionales mantuvieron su confianza en las posibilidades de reacción de la Región cuando empezó la recesión de 2015.

Frente a este panorama alentador, existen tres riesgos para la economía de América Latina en el futuro.

Uno tiene que ver con el hecho de que ningún país de América Latina haya conseguido aumentar sus tasas de crecimiento potencial.

El aumento de las rentas del trabajo por medio de la incorporación de la mujer al mercado laboral -que representa dos tercios del crecimiento económico más reciente de la Región- está llegando a su fin en unas geografías en las que el grado de dependencia por envejecimiento es superior al de Europa. América Latina es una región envejecida.

Otro está relacionado con la dificultad que encuentran los países del continente por mantener los grados de cohesión social y el Estado del Bienestar alcanzados, hasta ahora, al no aumentar las tasas de crecimiento potencial.

Estos factores de riesgo vienen agravados por el altísimo nivel de informalidad de la sociedad y de la economía que se mantiene en América Latina y que genera tensiones sobre un sistema de pensiones que será incapaz de sostener a una población en proceso de envejecimiento creciente.

Por último, las proclamas del presidente Trump representan un riesgo porque cualquier desencadenamiento de conflictos comerciales -el comercio representa el 30% del crecimiento del PIB de la Región- no sólo perjudicaría a la economía de México sino, a la de América Latina y, por extensión, a la de toda la economía mundial.

Todavía hay optimistas en América Latina que piensan que el factor Trump no será tan dramático, al final, para su futuro económico.

 

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El blog de @Jorge_Cachinero © DIARIO ABC, S.L. 2017

Liderazgo. Relaciones Gubernamentales y Diplomacia Corporativa. Reputación. En un mundo Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo. Director Ejecutivo del Senior Management Program, Profesor y Alumnus de IE Business School @IEbusiness. Miembro del Consejo Científico del Real Instituto Elcano @rielcano. Lo que no se lee. Lo que no se oye Más sobre «El blog de @Jorge_Cachinero»

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