Las Salus, el mejor regalo para una recién parida

Publicado por el oct 21, 2014

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imageCuántas veces en mi vida desde que soy madre (tan solo hace 4 años) he rememorado los primeros días en casa con mi bebé, con Doña Tecla. Aquel bebé tan tranquilo y apacible que no daba apenas trabajo, sin embargo a mí me parecía un mundo. Claro, eso se llama inexperiencia que unido a señoras hormonas recorriendo tu cuerpo se convierten en algo muy parecido a un caos. A veces la pareja no sirve puesto que él puede que no entienda el marasmo de sensaciones raras que acompañan el universo femenino después de parir (pocas cosas en realidad nos ponen más patas arriba nuestro yo que convertirnos en madres)

Las madres a veces son de gran ayuda, otras no. A veces, simplemente, están lejos. Con las suegras pasa casi lo mismo pero nunca es igual que una madre. La maternidad a veces genera tristeza y frustración en los primeros momentos precisamente porque no hay una ayuda profesionalizada disponible. Sí, sí, profesionalizada. A veces las cosas por las que se paga son las que menos dinero nos cuestan. Y eso es lo que hacen, efectivamente, las Salus, que es de lo que les quiero contar hoy en mi blog.

He conocido a dos maravillosas mujeres, una pediatra, Ximena Carzoilo, la otra, Raquel Herraiz Soria  enfermera de pediatría. Ambas trabajan en un centro de salud de la comunidad de Madrid y hace poco más de un año se dieron cuenta, gracias a sus consultas, de esta realidad en las madres primerizas y no sólo en las primerizas, también en las que, por ejemplo, se ven con tres bebés en casa porque tienen uno de 15 meses y, de repente, dan a luz gemelos. Estas cosas pasan y la madre se puede ver desbordada. Siempre he mantenido y mantengo que si se puede uno permitir ayuda la vida se ve de otra manera muy distinta. Es muy injusto que existan madres sin poder contar con esa ayuda. Siempre la maternidad estuvo acompañada excepto ahora que nos hemos individualizado de tal manera que nos sentimos perdidas, solas, llenas de dudas. Algunas que no se la pueden pagar tienen la suerte de tener madres o suegras que la suplan pero no en todos los casos es así. La maternidad, desde mi opinión, necesita una tribu, una compañía, y si es de una mujer que ya ha sido madre, la ayuda es infinitamente más valiosa.

Estas dos maravillosas mujeres crearon hace un años (son unas emprendedoras, justo lo que este país necesita) una pequeña empresa, MySalus, que ayuda mucho en todas estas cosas que surgen cuando llegas a casa con tu bebé y todo te desborda. Tal y como reza en su web

“Nuestro trabajo consiste en dar soluciones profesionales, prácticas y personalizadas a las necesidades que con más frecuencia surgen tras el parto: dudas médicas, descanso, contención y organización en el hogar, problemas con la lactancia y recuperación físico-estética de la mujer”

¿Qué hace una salus? Pues lo primero acompaña a la mujer y la comprende. Es una profesional sanitaria con formación universitaria que ayuda en las cuestiones más importantes los primeros días y que suelen pasar por ejemplo por la lactancia y, sobre todo, por ayudar a la madre a calmarse, a reconocerse en su nuevo papel, en sus nuevas emociones, en su nuevo status de madre. Y, los detalles de ese ser minúsculo que no comprendemos como, ¿y ahora por qué llora? ¿y qué le pasa?, ¿cómo le curo el ombligo?…

Llevan poco en el mercado pero les está yendo muy bien. Auténticas profesionales aportan mucha luz cuando es necesario. Las conocí por casualidad, porque necesitaba un fisioterapeuta porque me dio de nuevo la ciática y buscando en la web llegué a ellas (como veis, no hace falta tener un recién nacido para contratar sus servicios) No tardaron ni 3 horas en enviarme una fisio (de Fisio and Go) que me dejó nueva. Luego indagando en la página me di cuenta de todas las posibilidades que ofrecen y me pareció una gran idea. Sobre todo las consultas médicas vía wasap que tienen con sus clientas. ¿Cuántas madres necesitan hablar con el pediatra porque es algo “muuuuuuuuuuy urgente” lo que le pasa al bebé? Esto también lo tienen.

Después me di cuenta de algo que todas las recién paridas pensamos. ¿Para qué nos regalan tantas cosas innecesarias? Una habitación llena de ramos de flores (tóxicos para el bebé) que en 4 días habrá que tirar, cuatro arrullos iguales, un oso gigante que no me cabe ni en el salón, una sonajero de plata que jamás usaré y un sinfín de cosas inútiles cuando lo que quiero es ponerme a llorar. ¿No sería mejor un regalo en común que fuese una salus durante al menos los primeros días? A mí, ciertamente, me lo parece.

Pues eso, ya lo sabes, si quieres hacer un buen regalo (con más gente, vale) a una amiga o familiar que vaya a dar a luz próximamente, regala los servicios de una Salus. ¡Ojalá las hubiera conocido antes!

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Madre no hay más que una © DIARIO ABC, S.L. 2014

No es posible entender la historia de la humanidad si no atendemos a la historia de la familia, de la crianza de quienes la protagonizaron. Cómo nacemos y cómo somos criados importa demasiado. Sin amor y ternura en la infancia, sin una familia que contenga, proteja y quiera se hace difícil ser un adulto mentalmente sano. Este blog es un espacio de reflexión sobre todo lo que nos afecta como seres humanos desde el momento en que somos concebidos. Nada es por casualidad y casi todo tiene un porqué en lo que nos sucede relacionado con nuestra infancia. ¡Bienvenido! Más sobre «Madre no hay más que una»

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