El que dice la verdad

El que dice la verdad

Publicado por el Nov 2, 2018

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Hoy vivimos en un mundo totalmente conectado. Un mundo en el que la tecnología supera todo aquello que podamos imaginar, y por lo tanto, con consecuencias buenas y otras que pueden ser nocivas. Las buenas son aquellas a las que gracias a esa tecnología accedemos de forma inmediata a la comunicación rápida mediante la telefonía, la mensajería instantánea y las millones de aplicaciones para móviles, que en principio se diseñan para hacernos más fácil nuestro día a día, pero también generan nuevas necesidades a las que aferrarnos y así poder ir creciendo también como una sociedad de consumo, ya convertida en consumismo. Pero dicha tecnología, viene también acompañada por un análisis detallado de esa inmensidad de datos que se generan a través de ellas. Datos nuestros que sin darnos cuenta -o sí- estamos «regalando» a las empresas y estas a su vez las «regalan» vete tu a saber a quién.

Lo que es indudable es que el avance tecnológico está cambiando el mundo, desde nuestro comportamiento social y la forma de interactuar entre nosotros, hasta la formación de los gobiernos y su forma de gobernar en su países. Unos gobiernos que utilizan la tecnología en favor de los ciudadanos a cuenta gotas, y que suelen centrar sus fuerzas en vigilar y estudiar a sus vecinos para sacar un rendimiento, ya sea político, social, económico, e incluso militar, porque hay algunos que se hacen llamar adalides de la seguridad mundial ante un «enemigo» que no se ve o no quieren mostrar.

Desde que se produjo en 2001 el atentado de las torres gemelas en Nueva York, la psicosis mundial fue total. El mundo ya no es lo que era, y se ha pasado a un terror mundial. Ocasión fundamental que emplearon muchos gobiernos para aumentar la seguridad -algo obvio-, pero limitando a su vez muchas libertades fundamentales del ser humano como el derecho a la intimidad de sus comunicaciones.

De esto sabe mucho el periodista Pratap Chatterjee (Birmingham, Reino Unido) autor de Halliburton’s Army (Nation Books, 2009) Iraq Inc.: A Profitable Occupation (Seven Stories Press, 2004) y The Earth Brokers (Routledge Press, 1994) y que cuenta con muchos años de experiencia trabajando en medios de radio, impresos y digitales. Ha dedicado gran parte de su trabajo a la investigación periodística en la que destaca la guerra que se hace al terrorismo a través de los drones y de cómo estos no suelen conseguir siempre sus objetivos, provocando así, los llamados «daños colaterales». Ha ganado cinco premios Project Censored, así como un Silver Reel de la National Federation of Community Broadcasters por su trabajo en Afganistán, y el premio a la mejor historia de negocios de la National Newspaper Association (US), entre otros.

Por tanto, si seguimos a Pratap que junto al ilustrador Khalil Bendib (París, Francia) probablemente nos podremos encontrar al que «dice la verdad» a través de su nuevo libro Verax (Salamandra Graphic): la verdadera historia de la guerra con drones y la vigilancia masiva. Una novela gráfica, que combina el periodismo al más puro estilo detectivesco con las ilustraciones de Khalil para una nueva perspectiva visual única sobre un tema complejo.

La novela gráfica que se lee cual novela negra al uso, en la que el misterio y las conspiraciones están en cada una de sus páginas, resuelve con soberbia y pautada medición narrativa unos hechos reales, ocultos a la opinión pública en los que mientras informaba sobre las numerosas víctimas civiles de los ataques con drones en Pakistán y Yemen, Pratap empezó a sospechar de la posible relación entre estas muertes indeseadas y la imprecisión del sistema de vigilancia electrónica utilizado por Estados Unidos para localizar los objetivos. Así pues, junto con Khalil, se propuso investigar esa conexión e indagar en los entresijos tanto de las corporaciones que venden los programas informáticos de espionaje como de las agencias militares y de inteligencia que los compran, mostrando no solo los entresijos de un negocio a escala mundial sino sobre todo las consecuencias humanas de los errores.

Chatterjee y Bendib explican las muchas maneras en que los gobiernos rastrean a individuos y países, y resaltan la complicidad de gigantes tecnológicos como Apple Inc., Verizon y Google en esas operaciones encubiertas. También comparten las historias de los periodistas y denunciantes como Julian Assange y Edward Snowden, quienes dejaron de lado las operaciones de vigilancia electrónicas y las dieron a conocer para que todo el mundo supiera de ellas y sobre los métodos de espionaje de Estados Unidos y la NSA. Finalmente, predicen el futuro de las prácticas de vigilancia electrónica y de aquellos que eligen resistirse a ellas.

El resultado, es una novela gráfica político-militar vibrante y tenaz, que realiza una reconstrucción de unos acontecimientos que se dan en la oscuridad informativa, en un tapiz que va hilándose a partir de impresiones y flashes que van hacia adelante y hacia atrás, y que narración y dibujo van de la mano en un espontáneo trazo y lleno de detalles, además el blanco y negro de cada viñeta enaltece los matices y dibujan un mapa vital lleno de lugares, aventuras y tropiezos que la memoria entremezcla con la verdad y el poder de las palabras y de la imagen.

En definitiva, el soporte gráfico no le quita credibilidad a una gran historia de denuncia real, por lo que el lector saldrá entusiasmado y frío a su vez, por todo aquello que acontece a su alrededor y que desconoce en su mayoría. La punta de la punta del iceberg de lo que desconocemos.

Verax // Pratap Chatterjee / Khalil Bendib //  Traducción: Enrique de Hériz // Salamandra Graphic // 22 euros // 2018

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Fahrenheit 451 © DIARIO ABC, S.L. 2018

Bienvenido al magnífico y excéntrico mundo del diseño gráfico, a la imaginación de la ilustración, a la puesta en escena de la fotografía, a la pincelada sutil del arte, a la grandiosidad de la arquitectura y todo ello relacionado y puesto en común en ese formato con obsolescencia programada, o no, que es el papel.Más sobre «Fahrenheit 451»

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