Cassius Marcellus Clay, Jr.

Cassius Marcellus Clay, Jr.

Publicado por el Sep 12, 2018

Compartir

Unos años después del termino de la Segunda Guerra Mundial, un jovencito de Louisville, la ciudad más grande del Estado de Kentucky en los Estados Unidos de América y que se encuentra a orillas del río Ohio. Vivía como otro niño cualquiera, en su barrio, con su familia y vecinos. Era visto por estos como un niño cordial, aunque algo tímido, que prefería leer la Biblia a vagabundear, como lo hacían los demás muchachos de su barrio por las calles de una ciudad envuelta por un clima subtropical húmedo caracterizado por tener unos veranos cálidos y húmedos e inviernos frescos, por lo que, la práctica del juego y el deporte al aire libre se hacían apetecibles. Este jovencito fue creciendo bajo una rigurosa instrucción religiosa de la iglesia bautista, pero él tenía una única obsesión en su mente, el boxeo; por tanto, cuidaba mucho de su salud y entrenaba siempre que podía con ahínco y entrega al alcance de muy pocos, aparte de que era lo único que lo podía mantener alejado de ese ambiente violento en el que vivía, pues los demás jóvenes de su edad eran presa fácil de los vicios y de todo tipo de fechorías.

Este niño que se convirtió en un hombre que nunca se comportaría como un matón, se llamaba Cassius Marcellus Clay, Jr. más tarde conocido como Muhammad Alí (Louisville, 1942 – Scottsdale, 2016). Boxeador campeón del mundo y medallista olímpico que pasó de convertirse en un deportista de élite en un icono por la lucha de los derechos civiles de los negros en Estados Unidos. Durante su etapa como boxeador le tocó vivir en sus inicios, la segregación racial practicada en el país llamado de las oportunidades. Una discriminación que le irritó tanto, que llegó a calificar a su propio país de nacimiento como su principal enemigo y de los suyos.

Una vida -la de Alí-, cubierta de éxitos, fracasos, luchas y concienciación por una causa, por ayudar a los demás a través del deporte y de sus logros, buscando siempre una gran notoriedad mediática a través de un comportamiento muy particular tanto dentro del cuadrilatero cuando boxeaba como fuera de el. Ya que en el boxeo, empezó a marcar tendencia y estilo con nuevos movimientos que desconcertaban a sus rivales, creando así una nueva forma de boxear y que le llevó a proclamarse campeón del mundo de los pesos pesados (título que le fue retirado -años más tarde se lo devolvieron- por su condena a no presentarse en el ejército para ir a la guerra de Vietnam) y a perder solo 5 combates de los 61 en los que participó.

Toda forma es buena para acercarse a esta figura particular de la historia del deporte mundial y de los Estados Unidos en particular. Aunque para algunos era un enemigo para otros era una luz a la que poder seguir, y así sentirse arropados. La editorial Flow Press ha lanzado un magnífico cómic Muhammad Alí, una aclamada historia real de un icono mundial: como boxeador, como activista y finalmente como leyenda, que nos adentra en la figura de Alí a modo de un diálogo con el lector, cual voz en off cinematográfica, va avanzando por una historia trepidante llena de principios y superación. Sus autores Sybille Titeux y Amazing Améziane consiguen mostrar mediante dibujos vivos y muy coloridos cómo fue la vida de Alí y el reflejo de una sociedad norteamericana marcada por unos acontecimientos históricos que a lo largo de la década de los sesenta se precipitaban de forma vertiginosa. Una sociedad que empezaba a experimentar cambios sustanciales, ya que la sociedad de consumo arraigó de forma fehaciente en las gentes, pero que en los asuntos sociales todavía quedaban muchas cosas por hacer.

El cómic narra de forma muy visual una historia alegórica, parca en palabras y explicaciones, yendo así al grano de cada asunto, mostrando en cada viñeta la fuerza del momento, ya sea en la representación de algunos de los grandes combates de Alí contra Sonny Liston, Joe Fraizer o George Foreman, como de cada una de las actuaciones características en sociedad del boxeador. Desde una gráfica muy lograda se pueden incluso apreciar cada uno de los golpes de Alí en los combates, en un ejercicio de gran realismo gráfico insertado en el mundo diegético del cómic, todo ello envuelto en un marco histórico y social que acompaña a la vida de Alí mostrando desde los inicios de la carrera profesional de éste, que se inició al conseguir la Medalla de Oro en las Olimpíadas de Roma, en 1960, en la categoría de los semipesados, esos combates grandioso, antes mencionados como el de 1964 que dejó K.O. a Sony Liston y le arrebató el título mundial de la máxima categoría de los pesos pesados, sus inclusiones con líderes de religión musulmana como Malcolm X, el líder político de los La Nación del Islam, una organización religiosa y socio-política fundada por Wallace Fard Muhammad, con el fin de resucitar la conciencia espiritual, mental, social y económica de las mujeres y los hombres negros de Estados Unidos y el resto del mundo dentro de los preceptos del Islam. A la mañana siguiente de ese encuentro que se produjo después del combate con Liston, Cassius Clay se convirtió en Muhammad Alí, y anunció al mundo que abrazaba la fe musulmana. Sus promotores le aconsejaron abjurar de sus correligionarios, pero Alí se negó airadamente.

En 1974 terminó de cumplir su condena. Se había pasado tres años sin tener ningún combate, por lo que su vuelta no fue tomada muy en serio hasta que, volvió al ring y recuperó su título al vencer a George Foreman en un combate que se celebró en la reciente creada República del Zaire, organizado a modo de propaganda política por su presidente Mobutu, para así reafirmar su régimen. En 1980 disputó su último combate contra Larry Holmes, en el que fue derrotado y desposeído definitivamente del título mundial de los pesos pesados .

A pesar de la imagen vociferante y fatua que él mismo se encargó de popularizar, Muhammad Alí se convirtió en uno de los símbolos pacifistas de la época y lo fue hasta que murió, por lo que la figura de Alí trascendió de este modo el mundo del boxeo, tanto por su reivindicación de los derechos de la comunidad negra como por su rechazo declarado a la guerra de Vietnam.

Un cómic que combina de forma brillante deporte y hechos históricos como los asesinatos de Malcom X, Mathin Luther Kng e incluso el de JFK, siendo telón de fondo de un hombre, de un individuo maduro que hacen madurara a comunidad entera para mejorar su capacidad de imaginar, soñar, fantasear, de fracasar, incluso de identificar lo poético en la vida. No importa, por ejemplo, quién llegó a pintar un cuadro determinado en una época concreta y de cuánto cuesta en el mercado, lo que importa es ver qué efecto transformador puede llegar a tener en la gente, y a su vez, qué efecto transformador tiene en cadena para llegar a otra gente y Alí fue una fuente -para algunos- rica de inspiración que jamás haya encontrado y está a día de hoy lejos de que todavía se haya agotado, y este cómic contribuye a ello.

MUHAMMAD ALI // Sybille Titeux, Amazing Améziane // Flow Press // 21,95€ // 2018

Compartir

ABC.es

Fahrenheit 451 © DIARIO ABC, S.L. 2018

Bienvenido al magnífico y excéntrico mundo del diseño gráfico, a la imaginación de la ilustración, a la puesta en escena de la fotografía, a la pincelada sutil del arte, a la grandiosidad de la arquitectura y todo ello relacionado y puesto en común en ese formato con obsolescencia programada, o no, que es el papel.Más sobre «Fahrenheit 451»

Categorías
¡Sígueme en twitter!

Más sobre «Fahrenheit 451»