Las revistas en papel no mueren

Las revistas en papel no mueren

Publicado por el May 9, 2018

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Han pasado varios años, desde que se empezó a hablar sobre la irrupción del formato digital que acabará con el formato analógico. Un tema del que se sigue hablando y en el que hay avances, pero lo que permanece y aún sigue es, lo analógico. No ha desaparecido -todavía-. Hay que reconocer que las generaciones que vienen ahora y que están creciendo con los formatos digitales, son los que finalmente pueden producir ese cambio radical, pero en mi humilde opinión, soy algo escéptico. Analógico y digital no son antagónicos, son complementarios. Creo en el futuro y en el progreso, pero hay cosas que me niego a ver que desaparecerán, y esas son las de poder leer un libro o una revista en papel; los periódicos creo que van por otro camino.

Decir que, al periodismo diario, sí que ha afectado bastante este cambio de paradigma, ya que la proliferación de medios digitales -que cualquiera puede crear- está afectando a la credibilidad y la sobre oferta de una profesión necesaria en todo el mundo. Una profesión que debe ser tomada en serio y saber realmente qué se está haciendo, desde un punto de visto riguroso y objetivo, el periodismo es una de las pocas vías que tiene un ciudadano de poder conocer y saber lo que pasa a su alrededor. La crisis ha acabado prácticamente con los medios tradicionales (en papel) en favor de los digitales, ya que el discurso del receptor está cambiando a pasos agigantados, porque los lectores leen cada vez más en soportes digitales y buscan la inmediatez informativa, alentada también por los nuevos medios envueltos en la tiranía del click. Pero esto no quiere decir que el papel ha llegado a su fin, ya que todavía sobreviven periódicos, revistas, y sobre todo, los libros.

A lo largo de estos últimos años han cerrado en nuestro país numerosas cabeceras de revistas en papel. Publicaciones semanales o mensuales que han formado parte histórica del periodismo, quedando “viva” la parte digital. Algunas revistas están hechas para durar durante muchos años. Algunas revistas tienen consecuencias no planificadas que perduran más allá de la vida de sus creadores, pero en muchos casos no ha sido así. Pero no todo es pesimismo, después de todo lo que se está llevando a cabo es una gran corrección en la oferta informativa, con una tendencia: el camino a la especialización y hacia productos elaborados con mimo y rigor, que sean bellos de tener y conservar en el tiempo. De ahí la gran proliferación de publicaciones independientes.

¿Y qué es una revista independiente? aquella que quién la realiza con escasos recursos pone todo su empeño y trabajo en contar aquello que siempre ha querido contar. Por lo que, ese ímpetu y motivación se traduce en grandes trabajos realizados en papel, que incluso se convierten en grandes éxitos como la cabecera británica Monocle.

Quiero pensar que la mayoría que estamos trabajando en este sector ha tenido o tiene el sueño de poder dar ese gran salto -practicamente sin red- a la edición independiente, de contar y mostrar una realidad desde tu punto de vista y que además quede conservado en las casas de una inmensa mayoría. Además de aquello que queremos contar, dicho trabajo debe ir acompañado del cómo mostrarlo, y por ello el diseño es parte esencial del proceso, así como, el poder distribuir tu publicación para llegar a un numero considerable de lectores. A menudo, el diseño se percibe como dictado por los caprichos del estilo y la moda, que cambian continuamente con el ir y venir de los productos y las tendencias. Si bien esto es cierto, y muchos objetos han sido diseñados para ser únicamente de corto plazo, las publicaciones independientes recurren a la atemporalidad de sus temas envueltos en un diseño atractivo y eficaz.

La experiencia. Que importante es. Y si además puedes acceder a esas personas que gozan de ella, ya es lo mejor de lo mejor. Por un lado están los “locos” que si ningún tipo de ella se lanzan al vacío repletos de ilusión y trabajo por el proyecto en el que creen, y luego están los que no hacen más que pensarlo pero finalmente se lanzan. Por ello, toda información sirve de gran ayuda, como la que escribió en su libro ¿Quieres publicar una revista? Autoedición, diseño, creación y distribución de publicaciones independientes (Gustavo Gili) la que fue editora de la revista Grafik  (especializada en diseño gráfico y cultura visual) Angharad Lewis.

Una guía y un manual creativo esencial para motivar de forma efectiva la puesta en marcha de un proceso editorial en papel. La autora, recoge el conocimiento y la experiencia de editores independientes que están sacando adelante revistas maravillosas con gran inventiva y trabajo, mostrando los distintos polos de la edición indie, desde proyectos artesanos y caseros a aventuras de gran éxito comercial, pasando por otros casos intermedios destacados como una de esas revistas independientes llamada Works That Work, la catalana Perdiz, Offscreen, Dazed & Confused, Printed Pages, The Gourmand, Cereal, etc. Son algunas de las que se muestran en el libro, además de recoger la opinión de algunas de las voces más importantes del ámbito de las revistas independientes, expertos que explican su proceso de trabajo, las ambiciones que animaron y animan sus proyectos, y la dureza que implica la autoedición. El libro contiene esas experiencias y visiones de 50 profesionales del mundo de la edición de revistas independientes. Muchos dirigen sus propias publicaciones; otros son expertos en el campo más amplio de la industria editorial, y su visión abarca desde la producción a la venta y la distribución. Cada capítulo examina de qué forma particular abordan una fase o un aspecto de la edición.

Con prólogo del mítico y más que autoridad en el mundo editorial Jeremy Leslie, en el que se hace preguntas como ¿qué hace falta para hacer una revista independiente? ¿Puede llegar a ser un negocio rentable? ¿Seguirá creciendo la popularidad de este formato editorial? Lo que no hay duda es del atractivo irresistible que ejercen las revistas. Tiene que haber algo en ellas, cosas para hacer que un lector/a permanezca en su casa o camino del trabajo o de viaje, concentrado en los contenidos mostrados y que logren capturar su atención e imaginación. Las revistas además hacen sentir a los lectores parte de una comunidad. La frecuencia con que se publican actúa como un metrónomo de novedades en sus vidas: esperando con impaciencia cada número, para devorarlo. Sin embargo, tras la magia del diseño y el contenido de esas publicaciones existe una realidad bien diferente: una trastienda loca, a veces frenética, otras aburrida y monótona, en la que se trabaja una cantidad demencial de horas y Angharad Lewis nos lo muestra de una manera pragmática y muy didáctica.

No podemos decir que nunca fue tan fácil hacer una revista y publicarla, y lo que está claro es que el papel no va a morir, se seguirán imprimiendo libros y revistas; y los periódicos con información más efímera creo que serán los damnificados de este proceso de reconversión industrial/editorial.

En definitiva, analógico y digital son dos formatos no sustitutivos en estos productos editoriales, son complementarios, es decir, en la era de las prisas tecnológicas, de los bombardeos informativos sin control, de las fake news de moda, es necesario parar este mundo y bajarse de el un rato para poder disfrutar de esos momentos tranquilos e intelectuales que fomenten el conocimiento y la cultura en las personas, y muchas revistas -que no todas- lo pueden conseguir, ya que como los libros, están para recordarnos lo tontos y estúpidos que somos. Ellos tienen que ser la guardia pretoriana de César, susurrando mientras tiene lugar el desfile por la avenida: “Recuerda, César, que eres mortal”. Por tanto, no ha revista inmortal, pero tampoco desaparecerán y de ello se encargará la edición independiente, el esfuerzo y el trabajo de pequeños editores.

Estoy seguro que una vez leído este imprescindible libro de Lewis por futuros y actuales editores, periodistas o diseñadores, les entrará el gusanillo por cumplir un sueño editorial. Un libro práctico que es un gran pozo de experiencia y diseño editorial al que somos arrojados, y en donde somos bañados en sus aguas de la creatividad y las ideas, de las que como lectores podemos beber y así atrevernos a salir mediante la escalada de las esas ideas editoriales, para mostrar al exterior todo lo aprendido. La mayoría de nosotros no podríamos salir corriendo por ahí, hablando con todo el mundo, ni conocer todas las ciudades del mundo, pues carecemos de tiempo, de dinero o de amigos. Lo que un lector anda buscando, está en el mundo, pero el único medio para que una persona corriente vea el noventa y nueve por ciento de ello está en un libro, en una revista, en un periódico, en la buena televisión, y en definitiva en su experiencia intelectual. Por lo que, no esperes a ser salvado del pozo por alguna cosa, persona, máquina o biblioteca. Realiza tu propia labor salvadora, y si te ahogas, por lo menos, hazlo sabiendo que te estabas dentro de un pozo.

¿Quieres publicar una revista? Autoedición, diseño, creación y distribución de publicaciones independientes // Angharad Lewis // Gustavo Gili // 168 páginas // 2016 // 24,90 euros

 

 

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