Hitler y su condición de humano

Hitler y su condición de humano

Publicado por el Feb 5, 2018

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La condición humana además de ser una de las novelas más famosas escritas por André Malraux (con ella ganó el Premio Goncourt en 1933) es un término que abarca la totalidad de la experiencia del ser humano. Un ser humano entendido desde la perspectiva de la mortalidad, que hace que una serie de acontecimientos biológicos e intelectuales determinados sean comunes a la mayoría de sus semejantes. Es una manera en que reaccionamos los mortales en hacer frente a esos acontecimientos que constituyen una clara influencia en el modo de vida. Si lo planteamos desde la perspectiva filosófica, una parte importante de la condición humana está en intentar dar respuesta a qué es esa condición humana.

La del ser humano, está compuesta de muchos mecanismos funcionales llamados adaptaciones psicológicas que se han desarrollado mediante una selección natural por ser útiles para su supervivencia y su reproducción del organismo. La mente es uno de esos mecánismos y se refiere colectivamente a aspectos del entendimiento y conciencia que son combinaciones de capacidades como el raciocinio, la percepción, la emoción, la memoria, la imaginación y la voluntad. Un resultado generado por la actividad del cerebro.

Esa actividad cerebral desde los inicios el ser humano ha demostrado su interés por aprender sobre todo aquello que lo rodea y aprovecharlo para su beneficio y comodidad, si bien el ser humano es curioso, también es creativo en su conjunto. ¿Pero que puede llevar al ser humano a realizar unos actos determinados? ¿Por qué puede llegar a comportarse de una determinada manera?

El pensamiento abstracto dirigido hacia la resolución de problemas o la capacidad de adquirir conocimientos son dos claras influencias para dirigir a un ser humano a realizar unos comportamientos concretos. Pero lo que más puede llegar a prevalecer es su capacidad de comunicación e influencia sobre los demás.

La historia de nuestro tiempo ha dado figuras humanas que han prevalecido sobre los demás, llegando incluso a plantearse su verdadera condición humana, en el sentido de entender como humano aquello que va ligado con la inteligencia, las emociones y sobre todo con el altruismo, con ese pensar en los demás para su beneficio. De esas figuras muchas no son conocidas por su gran condición humana. Hitler, ¿qué tipo de persona era exactamente, un hombre capaz de enajenar a todo un pueblo y erigirse como un iluminado de Dios además de uno de los dictadores más infames de la historia de la humanidad?

Se han escrito millones de palabras sobre su figura, su forma de actuar, su pensamiento dando lugar a múltiples publicaciones, desde las más diversas perspectivas. Entre ellas destacar una biografía original y suculenta, la que realizó en los años 70 Shigeru Mizuki. Nacido en 1922 en el poblado de Kohama, fue uno de los autores de manga más conocidos en Japón. Con apenas veinte años se enroló en el ejército japonés y fue enviado a la jungla de Nueva Guinea, en donde vivirá una auténtica pesadilla: contrae la malaria, asiste a la muerte de la mayor parte de sus compañeros y pierde el brazo izquierdo en un bombardeo. En 1957, tras una vida ya demasiado rica en recuerdos y heridas, inicia su carrera como autor de manga. A lo largo de toda su obra, Mizuki no dejó de mostrar su profunda comprensión del alma humana y la empatía que siempre sintió por todas las formas de vida. Por ello, la biografía gráfica que realizó de Hitler y recupera ahora Astiberri, busca mostrar un personaje humano en su inicios en la vida pública, pero a lo largo que se desarrolla, el lector va a ver que eso iba a ser imposible.

Esta biografía desarrolla las etapas de una catástrofe pétrea, brutal, marcada por el ruido de las suelas de las botas de un ejército dirigido por unos tiranos. Aunque refleja la leyenda hitleriana, tanto la negra como la dorada, evita demonizar a un personaje que sigue siendo humano -aunque nos pese-. Refugiado en su búnker, el artista frustrado muere junto con el hundimiento de su cruel obra, el Reich de los mil años, convertido en un cadáver anónimo en medio de millones de cadáveres.

Más de setenta años después de su muerte, Adolf Hitler sigue siendo un misterio. Mizuki repasa su historia desde su juventud en Múnich y Viena en dónde intenta ser pintor y de cómo se afilió al Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP), precursor del Partido Nazi, en 1919, llegando a convertirse más tarde en su líder. Tras el pronunciamiento en la cervecería Bürgerbräukeller de Múnich, Hitler intentó una insurrección, conocida como el Putsch de Múnich, llevada a cabo por miembros del NSDAP, que tras su fracaso fueron procesados y condenados a prisión el propio Hitler y Rudolf Hess. Durante su estancia en la cárcel redactó la primera parte de su libro Mi lucha (Mein Kampf). Una vez liberado, Hitler obtuvo un creciente apoyo popular mediante la exaltación del pangermanismo, el antisemitismo y el anticomunismo, sirviéndose de un talento en la oratoria y apoyado por la eficiente propaganda nazi junto con las concentraciones de masas cargadas de simbolismo que consiguieron llevarle a ser canciller imperial.

Mizuki se sumergió en los libros de historia para crear un apasionante, estremecedor y revelador retrato gráfico de la vida de Hitler. Un Hitler de plena rareza excepcional en donde a partir de cada página, que sirve de contexto gráfico muy realista, destacan sus figuras protagonistas de carácter redondeado con rostros muy expresivos y trazos simples en donde se combinan perfectamente esos personajes de corte al más estilo cartoon con los fondos repletos de detalle y un realismo donde se dejan ver paisajes de ciudad y gentes que surgen de grandes manchas de tinta.

El lector apreciará y disfrutará de ese dibujo detallado que no parece de ser de un estilo manga, en el que podrá apreciar desde los campos de exterminio a un desfile nazi, todo ello trazado desde una precisión sobrecogedora. Una de las características más significativas de esta obra gráfica es cómo Mizuki ridiculiza gráficamente a los personajes protagonistas, desde ese trazo comentado anteriormente en el que los protagonistas de esta devastadora historia no van acorde con el contexto dramático de la historia, con lo cual la hace más estremecedora, si cabe.

Hitler es un retrato de una condición humana que va dentro del relato gráfico una simbiosis perfecta de una narración que es, a la vez, una novela gráfica de reflexión política, de análisis de unos largos y transcendentales acontecimientos históricos y de reflexiones filosóficas sobre una condición inhumana de un personaje. Un relato palpitante que mezcla la soledad frente al destino, sobre la dignidad ante la adversidad y solidaridad con los desfavorecidos y ansia de transcendencia. Un cómic que no va a pasar desapercibido. Riguroso, palpitante y muy turbador, de lo mejor que he leído últimamente.

Hitler // Shigeru Mizuki // Astiberri // 2017 // 18 euros

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