La injusta invisibilidad de la mujer en la Historia

La injusta invisibilidad de la mujer en la Historia

Publicado por el Oct 4, 2017

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La historia está marcada de acontecimientos y figuras que han ido moldeando a lo largo de los años civilizaciones enteras. Una ciencia que tiene como objeto de estudio el pasado de la humanidad y como método, el propio de las ciencias sociales, ha estudiado -y lo sigue haciendo- siglos enteros de civilizaciones, guerras, hambrunas, epidemias, nacimientos de ciudades, la migración de la población rural a la urbe, las revoluciones industriales, etc.

En estos contextos históricos en los que el comportamiento del hombre ha sido el principal factor de cambio y evolución, se ha obviado a otro agente igual de importante del que a día de hoy goza de mayor libertad aunque no en todo el mundo, hablo de la mujer. Como decía al principio de este párrafo el hombre -y no la mujer- ha sido siempre el principal protagonista y no por méritos de ellos sobre ellas, sino por sistemas arcaicos, retrógrados y feudales en lo que a la mujer se le consideraba inferior, por lo que, la historia le debe muchas cosas a las mujeres. Ellas podrían considerarse como las grandes olvidadas de la historia.

Las mujeres han estado aparentemente ausentes en muchos ámbitos de la ciencia y de la cultura a lo largo de los siglos. Aparecen escasamente en la Historia, en la Literatura, en el Arte, en la Ciencia… Por un lado, porque han tenido muchos obstáculos para poder desarrollar sus intereses y capacidades, y por otro lado, porque a las que han conseguido hacerlo no se les ha reconocido y ni siquiera han sido nombradas en los libros o en las enciclopedias.

Aquí no voy a hablar de todas aquellas que no fueron reconocidas por su gran aportación a la humanidad, pero sí lo voy a hacer de un librito realizado e ilustrado por Jacky Fleming (Londres, 1955), titulado El problema de las mujeres (Anagrama) ¿Pueden las mujeres ser genios? ¿O sus cabezas son demasiado pequeñas? ¿Por qué en el cole sólo nos enseñan cosas sobre dostres mujeres? ¿Qué puñetas estaban haciendo las demás a lo largo de la historia?

En la nueva colección de Anagrama Contraseñas ilustradas El problema de las mujeres, aborda desde la más hilarante ironía, cual ha sido el papel de la mujer en la historia. Con el empleo de un sentido del humor inteligente la dibujante feminista que se dio a conocer con su serie de postales que llegaban a mujeres de todo el mundo por correo ordinario y su trabajo que ha aparecido en publicaciones como The Guardian, The Independent, Observer, Diva Big Issue, dibuja y escribe en cada una de sus casi 120 páginas la invisibilidad histórica que han sufrido las mujeres, a menudo apartadas de la “historia oficial”, que hace que desconozcamos a muchas que utilizaron su imaginación, su voluntad, sus fuerzas y a veces su vida para contribuir en la construcción de una sociedad más justa para mujeres e incluso para los hombres.

Desde mujeres como Marie Curie que fue la primera persona en recibir dos premios Nobel en distintas especialidades —Física y Química—​ y la primera mujer en ocupar el puesto de profesora en la Universidad de París, pasando por la naturalista y pintora inglesa Marianne North, por la también naturalista Mary Ball, o Emmy Noether conocida por sus contribuciones de fundamental importancia en los campos de la física teórica y el álgebra abstracta; hasta llegar al Congreso Internacional Abolicionsita de 1840 en el que, por fin, dejaron entrar a las mujeres aunque fuera en la parte de arriba y detrás de una cortina. Este fue el principio del movimiento feminista que empezó a cambiar la situación de la mujer de cara a la sociedad y a sacarla de esa esfera familiar para la que parecía solo servía, ya que era débil y de cerebro pequeño. Algo impensable a día de hoy.

En este pequeño relato gráfico me encandiló y me hizo reír por el gran superávit de tomarse las cosas con diversión, como por ejemplo el cubo de basura de la historia con sus manijas ornamentales y pies de garra, la página de las barbas naturalmente seleccionadas (barba de dignidad, barba de Dios, barba de experto, barba de sentido común, barba de autoridad, etc) y los cabellos de genios de los que solo los hombres podían llevarlos (Einstein, Beethoven) y las mujeres que tenían este tipo de peinado eran calificadas de locas. O de cómo se las tenían que ingeniar “espiando” a sus hermanos mientras estos estudiaban. Son imágenes que como decía te hacen reir pero también te hacen pensar y estremecerte.

El problema de las mujeres (galardonado con el Prix Artémisia Humour) es toda una sátira afilada que hace reflexionar sobre la gran injusticia cometida con las mujeres, eso si, la autora desdramatiza bajo unos dibujos casi caricaturescos pero muy bien definidos, con un trazo del que sale como resultado unas composiciones que recuerdan a las primeras ilustraciones de finales del siglo XIX que aparecían en los primeros periódicos que se empezaban a publicar, en donde describe unos hechos que aunque parezcan que podrían ser mentira, de verdad, ocurrieron. Un libro ilustrado muy divertido pero muy cargado de denuncia social, un repaso en todos los sentidos a la invisibilidad de la mujer a lo largo de la historia. 

“El problema de las mujeres” // Jacky Fleming // Anagrama // 2017 // 14,90 euros

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