Ya estamos en Navilandia

Ya estamos en Navilandia

Publicado por el Dec 29, 2015

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A lo largo de la historia de la humanidad se han dado tiranías absolutistas sobre la población en diferentes países del mundo, ya se llamen monarquias absolutistas, repúblicas en las que el pueblo no elige a su mandatario, o simplemente dictaduras que se proyectan sobre una figura. Todo ello, como siempre, el principal damnificado es el pueblo que la sufre. En la actualidad se sigue dando esta forma de privar de libertad y librepensamiento a un pueblo, ya sea de forma clara como en Corea del Norte o de forma algo encubierta como en China, Cuba o Siria, por poner algunos ejemplos.Dicho pueblo puede estar sufriendo. En estas fechas señaladas como navideñas, en las que se envuelve todo, o se intenta, en mensajes de amor y confraternizazión entre las personas, en que todos debemos de estar alegres y que la Navidad debe celebrarse sí o sí, hay y habrá personas que están sufriendo a diario esa privación de libertad. Unos días en los que los ciudadanos deben sonreír, cantar villancicos, zampar turrones e intercambiar regalos que garanticen su felicidad. Y sin darte cuenta te encuentras que ¡las calles están papanoelizadas! Esto puede ser realidad o ficción, juzguen ustedes, lo que sí es ficción es la obra divertida y con toques de intriga de Didier Vasser alias Tronchet, un francés que es dibujante, escritor, guinonista y actor de teatro. Se reveló como una de las mentes más subversivas de finales del siglo XX… antes de confirmarlo a principios del XXI. Con un estilo muy personal explora todos los tipos de humor tanto en cómic como en literatura.

En Navilandia (ediciones La Cúpula), nos cuenta, cómo las fiestas están reglamentadas y son obligatorias por decreto ley, pero las Brigadas de Amigos Juerguistas han detectado células de resistencia dispuestas a cuestionar el poder. Una minoría de gruñones y amargados, y aquí se pone de manifiesto la autoridad dictatorial del presidente de la república, que está dispuesto a poner freno con lluvias de confetis, matasuegras, una dieta de pavo relleno y castañas asadas y hasta una conga multitudinaria si es necesario. Todo aquel que persevere en la tristeza o se atreva a estornudar en público se arriesga a acabar confinado en un campo del buen humor.

Tronchet que hasta entonces solo había hecho gags, nos ofrece una historia absolutamente desquiciada y surrealista, pero mucho más seria de lo que parece. Una sátira política en donde los mandatarios, no quedan para nada bien parados por unas obsesiones egocéntricas en las que las fiestas de guardar se han convertido en presas de contención para la libertad de los individuos y por lo tanto, en un sufrimiento para la mayoría. En la obra hay una ambición de contar una historia con un decorado significativo produciendo una impresión algo particular en el lector que se enfrenta a ella, creando un universo tan extraño como interesante. A través de un dibujo con peso en el que me atrevería a decir que mezcla un poco la línea clara aderezada con un pequeño toque “punk”, genera una solución más que atractiva para hacer de los personajes y la historia creíble dentro del mundo diégetico del comic, provocando finalmente un choque distópico y abominable entre el universo de la guerra y la lucha política, con el de la fiesta continua, sin sentido y disparatada de las fiestas en los días señalados.

Por lo que para aquellos que intenten huir de estas fechas les recomiendo mucha lectura y paciencia y se sumergan en esta Navilandia que no les va a defraudar, y para aquellos que disfrutan como los que más de estas fechas señaladas lean también, y disfruten como los que más.

¡FELICES FIESTAS PARA TODOS!

 NAVILANDIA // Tronchet // Ediciones La Cúpula // 18 euros

p-navilandia

 

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Bienvenido al magnífico y excéntrico mundo del diseño gráfico, a la imaginación de la ilustración, a la puesta en escena de la fotografía, a la pincelada sutil del arte, a la grandiosidad de la arquitectura y todo ello relacionado y puesto en común en ese formato con obsolescencia programada, o no, que es el papel.Más sobre «Fahrenheit 451»

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