La foto de autor desconocido

La foto de autor desconocido

Publicado por el nov 3, 2015

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Una de las  peores catástrofes que puede caer sobre un fotógrafo es que no se sepa la autoría del trabajo que ha realizado, y mucho peor, si es un reportero gráfico que se está jugando su vida en un momento histórico determinado para conseguir esa instantánea, y así, dar a conocer  y mostrar lo que está ocurriendo. Esto pasó con esta fotografía tomada justo antes del bombardeo por parte de Pinochet de la Casa de la Moneda en Chile, en la que se ve a un Salvador Allende, todavía presidente de la nación, que sale de una puerta flanqueado por sus leales, su médico y justo detrás el capitán de los carabineros, José Muñoz. Tras una investigación del diario La Nación en 2007 se pudo saber a quién correspondía la autoría de esta foto premiada con el World Press Photo de 1973.  Fue realizada por Orlando Lagos, nacido en Santiago de Chile en 1913. Durante muchos años fue el fotógrafo oficial del presidente Allende, al que acompañó durante las campañas presidenciales.

Después de cumplir su deber profesional, Orlando Lagos, logró salir de allí junto con las hijas del Presidente Allende, Beatriz e Isabel, entre otros, en una breve tregua concedida por los militares, que avanzaban con tanques e infantería hacia todas las salidas. Llevaba oculto entre los pliegues más íntimos de su ropa el rollo con los negativos. Las fotos de Lagos se publicaron tres semanas más tarde en Estados Unidos, y empezaron a dar vueltas desde entonces por el mundo, en miles y miles de copias sin atribución de autor. La mayoría de las veces como testimonio del último acto político de Salvador Allende, pero también como ejemplo de foto-reportaje en círculos profesionales y académicos.

La imagen premiada fue publicada a través de un pacto secreto por The New York Times, que llegó a pagar 12.00 dólares (una gran cantidad en esa época) y que sin embargo mantuvo el anonimato de su autor para protegerlo. Lo peor es que tal vez Lagos no llegó a recibir el dinero pagado por sus instantáneas. La operación con el “NYT” pudo haberse hecho a través de un intermediario, del cual nunca más se supo. Lagos jamás estuvo disponible para negociar las miles de “exclusivas” que su posición le permitía tomar día a día. De hecho tras el golpe de Estado, cuando se realizó la venta al New York Times, Lagos estaba siendo seguido de cerca por los esbirros de Pinochet, que  irrumpieron varias veces en el domicilio de Lagos buscando fotografías comprometedoras, destruyendo su archivo y equipos de fotografía. Lagos huyó del país al que solo volvió al cabo de muchos años, aunque siguió manteniendo el secreto sobre su imagen más famosa. Solo después de morir en un hogar de ancianos, lejos de cualquier reconocimiento oficial fue desvelado.

Sigue contando el diario La Nación a través de esa investigación:
Cuando efectivamente lo homenajeó el Colegio de Periodistas, en 1986, y en plena dictadura, utilizando la tribuna de la Sala América de la Biblioteca Nacional, el Chico Lagos insinuó la verdad de una tonelada que llevaba encima desde 1973. Nadie -salvo sus más íntimos- reparó en el guiño que contenían sus palabras, cuando expresó textualmente: “Lo más emocionante en mi vida profesional fue el día 11 de septiembre de 1973, cuando estando en La Moneda, el Presidente Salvador Allende me pidió que abandonara el Palacio de Gobierno, el que fue bombardeado cinco minutos más tarde”. No podía decir más entonces Orlando Lagos, que había tomado las fotos que harían historia sólo unas horas antes de la despedida de Allende. Ésta consistió en un firme apretón de manos. Tampoco hablaría en público al respecto con posterioridad. Pero su familia más cercana siempre supo que él era el único autor de aquellas fotos para el bronce.

Lagos ha sido considerado como un gigante de la fotografía chilena, que ha sido comparado con “clásicos mundiales”, como los reporteros gráficos que estuvieron en Iwo Jima, la caída de Berlín o la guerra de Irak.

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