Menores y teléfono móvil. ¿Cómo prevenir el problema? (I)

Publicado por el Oct 7, 2014

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Hoy quiero abordar un tema que tratamos en profundidad en el taller “Tus hijos y las nuevas tecnologías” de la Escuela de Padres con talento (si estás interesado, en breve lo impartiremos en algunas ciudades de España). Se trata de la combinación teléfono móvil y menores.

Es un tema en el que los padres nos sentimos bastante desorientados y perdidos. No sabemos qué hacer ni de qué forma actuar. Todo son interrogantes: “¿cuándo le compro el dichoso teléfono?, ¿a qué edad deberían empezar a usarlo?,  ¿cómo puedo ayudarle para que haga un buen uso?, etc.” Esto tiene una sencilla explicación: somos la primera generación que tenemos que educar en el uso del teléfono móvil. Aquí no tenemos referentes, no podemos educar y hacer lo que hicieron con nosotros de ahí que surjan dudas, miedos, conflictos, etc.

Los estudios e investigaciones recientes nos indican que los niños suelen tener el primer móvil entre los 9 y los 12 años. Puedo corroborar este dato a través de mi experiencia personal como profesor en un centro educativo pues observo a diario que el móvil se ha convertido en el “regalo estrella de la comunión” y en el “regalo de reyes” cuando van a sexto de primaria. Como puedes comprobar, estamos iniciando a nuestros hijos en el uso del móvil a edades muy tempranas sin tener ninguna necesidad ni la madurez para hacer un buen uso del mismo. Nosotros, los adultos les estamos creando esa necesidad. En ocasiones es la sociedad de consumo en la que vivimos quien nos empuja pero debemos aprender a hacerle frente. Es posible y necesario.

Compramos el teléfono con la justificación de que es para tenerlos localizados pero ellos no tienen el mismo concepto y el uso que le dan al móvil es bastante distinto al del motivo por el que se lo hemos comprado. Además, en muchas ocasiones el único control que tenemos sobre el teléfono es el referido al gasto, desconociendo por completo lo que pueden llegar a hacer nuestros hijos con un móvil en el bolsillo…

No sé hasta que punto muchos padres son conscientes de lo que hacen al poner un Smartphone en manos de un niño de 9 años e incluso más pequeños. Porque sí, los niños ya no se conforman con un simple teléfono que emita y reciba llamadas, SMS, etc. quieren un móvil de última generación con cámara de fotos y vídeo, juegos, aplicaciones, MP3, acceso a Internet, etc. Es decir, estamos poniendo un ordenador en el bolsillo de nuestro hijo con el peligro que esto supone ya que pueden acceder a Internet desde cualquier lugar (si no tienen tarifa de datos tranquilos que ya se encargarán de buscar un punto de acceso Wi-fi para poder hacerlo y así conectar Whatsapp, Tuenti, Facebook, etc.)

Los expertos recomiendan algunas características que debería reunir un terminal dirigido a niños de estas edades:

–       Capacidad para programar cinco o seis números en la agenda.

–       No debe permitir llamadas indiscriminadas.

–       No debe permitir el acceso a Internet.

–       No debe permitir recibir llamadas de números que no están incluidos en la agenda (los padres introducen los números en esa agenda y luego la protegen con clave).

–       No tener bluetooth.

A medida que vayan creciendo podrán tener terminales más sofisticados, con las prestaciones que he mencionado anteriormente siempre y cuando sean capaces de hacer un uso responsable del mismo. Por tanto, ha de estar regido por normas establecidas por los padres acaso acordadas con los hijos.

Adolescentes

En cuanto a los adolescentes tenemos que tener en cuenta que el móvil se ha convertido en una extensión de ellos mismos (de su propio “yo”). Muchos adolescentes lo consideran imprescindible para sus vidas, para sus relaciones sociales ya que a través del móvil vía Facebook, Twitter, Whatsapp, etc. cuentan lo más importante de sus vidas. Les ayuda a sentirse miembro de un grupo (sentido de pertenencia), es decir a lo que son: jóvenes entre jóvenes. Les conduce a lo que Javier Urra denomina una “hermandad virtual” que se basa en el contacto con los demás, que los demás cuenten con ellos…

¿Por qué tanta preocupación?

Existe tanta preocupación en torno a este tema del móvil porque encontramos conductas de riego asociadas al mal uso del mismo. Hablaré de ellas con mayor profundidad en futuros artículos del blog. Estas conductas son:

–       Adicción al teléfono móvil (3 de cada 10 jóvenes son adictos al teléfono móvil).

–       Sexting.

–       Ciberbullying.

       Grooming

Educar con el ejemplo

De poco sirve que hablemos a nuestros hijos del uso del móvil si los “adictos” y los que hacemos un uso incorrecto del mismo somos nosotros. Tenemos que darles un buen ejemplo y hacer un uso adecuado para poder transmitirlo a nuestros hijos que aprenden mucho más por lo que ven que hacemos que por lo que les decimos: educamos con el ejemplo y, por tanto, debemos ofrecerles un buen ejemplo.

 Te invito a que veas mi conferencia online “Tus alumnos y las nuevas tecnologías”. De la misma puedes extraer ideas que podrás poner en práctica con tus hijos ya mismo (sobre todo el apartado que hace referencia al teléfono móvil y el Whastapp). Espero que te resulte útil e interesante.

“Cuando encendemos el móvil, apagamos la calle”

Zygmunt Bauman

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Este blog es un espacio de reflexión desde el que pretendo promover un cambio necesario para la educación del siglo XXI. En él abordaremos temas como la relación familia-escuela, Más sobre «Escuela de padres con talento»

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