ABC

blogs

Blogs en abcdesevilla.es

El peine del tejedor

Pascua

No, no es que hayan tapado los estantes del supermercado porque van a pintar. Detrásde los plásticos de este establecimiento, y de la mayoría de las tiendas de comestibles de Jerusalén están las pastas, las galletas, la harina, las cervezas… en definitiva, todos los productos con levadura que, en teoría, está prohibido consumir en estos días porque comienza la Pascua judía.  

En esta mañana de lunes estamos en “vísperas”, técnicamente las horas previas a la caída de la noche que será cuando, efectivamente, comience esta festividad, el Pesaj. Es la más antigua del calendario litúrgico judío, la que conmemora la liberación de este pueblo de Egipto y en la que el Éxodo manda no comer harinas leudantes ni derivados del trigo avena o centeno.

Una buena parte de la población de Jerusalén, por supuesto los observantes, guarda a rajatabla la norma. Con la salida de la primera estrella, en muchos hogares se celebrará hoy el “seder”, la abundante cena ritual que se celebra en familia y que está repleta de hermosos simbolismos. En sus mesas no habrá pan común, sino pan ázimo, llamado en hebreo “matzá”, que se prepara con harina y agua, y cuya mezcla se mete casi inmediatamente en el horno.

En su intento por eliminar cualquier mota de levadura de las casas, estos días los ultraortodoxos friegan frenéticamente todos los rincones, cambian muebles que puedan tener escondidas migas de pan o utilizan vajillas especiales, que no hayan tenido contacto el resto del año con la sustancia prohibida.

En las calles, muchas pizzerías, restaurantes o panaderías permanecen cerradas o aprovechan para hacer una limpieza general, aunque es cierto que cada año se nota más una relajación en las costumbres y hay decenas de establecimientos que abren con normalidad para atender las necesidades de quienes no quieren saber nada de prohibiciones. Lo cierto es que hasta 1986 una ley impedía estos gestos seculares, pero fue modificada hace dos años para permitir cierta libertad en la venta y despacho de productos con levadura, pero siempre que no se vea desde el exterior.

Las fiestas duran una semana. El inmenso turismo judío que viene a Jerusalén a pasar estas fechas con la familia se confunde en las calles con la multitud de peregrinos que se dispone a vivir la Semana Santa. La Ciudad Vieja está en ebullición. Mañana puede ser un buen momento para visitar el Santo Sepulcro.

Más blogs en ABC