Plataformas

El auge de los liderazgos espontáneos aupados por plataformas ciudadanas, como los de Carmena y Valls en Madrid y Barcelona, pone de manifiesto la crisis de la democracia liberal que hemos disfrutado hasta aquí y que tanto progreso nos ha dado. Algo parecido está en la raíz del crecimiento de la extrema derecha en el norte de Europa y de la extrema izquierda en el sur. Por no detenernos en los nacionalismos xenófobos de todo a cien. ¿Cuáles son las causas de este deterioro? No cabe una única respuesta y abordarlas superaría con mucho la extensión de este pequeño billete. Al margen de los errores de la clase política, esclerotizada en algunos lugares, el votante es muy responsable de cuanto acontece. Usted y yo. Asistimos a un proceso de alcance mundial, favorecido por las nuevas tecnologías y las redes sociales, en el que desaparece el pensamiento complejo y el ciudadano tiende a la trivialización. Se ha acostumbrado a que se le facilite la vida sin exigirle apenas nada a cambio. Servicios garantizados y ocio sin límites, derechos sin deberes. Sobre tan tupida red, la sociedad se debilita y nadie asume sus responsabilidades.