LO QUE SE ESCONDE

Lo que está en riesgo ahora mismo en España es la libertad. Lo evidencian las iniciativas de un Gobierno que preside una persona que no ganó las elecciones. Lo demuestra el hecho de que para sostenerse en ese artificio, de pésima calidad democrática, está dispuesto a ceder ante la extrema izquierda, los independentistas, los populistas y todos los que están llevando de nuevo a Europa y a España a la ruina. Y siendo eso grave, peor son las pretensiones del actual Ejecutivo, que desgobierna el país, de sacar adelante una ley acerca de lo que uno puede pensar, estudiar o decir sobre el franquismo. A pesar de que Stuart Mill decía que las ideas no delinquían, para Sánchez, que considera obtener 84 escaños un resultado histórico, todo se puede distorsionar. Él solo tiene un objetivo: mantenerse en el poder, como sea. Para ello necesita levantar cortinas de humo como la resurrección de la Guerra Civil, mientras los problemas reales se aplazan o se someten al baile de la yenka. De lo que no se dan cuenta los socialistas es de que esta aventura que han iniciado a toda costa, será mala para España, pero pésima para ellos. Al tiempo.