Manuel Erice

En Pamplona, su ciudad, murió ayer Manuel Erice, uno de los grandes y entregados periodistas de ABC. Hoy, esta casa, su casa, está de duelo. La vida no fue justa con Manuel. Como ocurre tantas veces, Dios se lleva a los buenos cuando aún les queda mucho por hacer y muchos años y sueños que cumplir. A su pasión por el periodismo, sumaba la aventura y ventura de sus dos hijos y una capacidad de derrochar afecto entre todos los que tuvimos la suerte de conocerlo y compartir intensas horas de redacción con él. Navarro de pura cepa, siempre tuvo claro que su patria abarcaba el mundo entero. Sus primeras lides profesionales las firmó en Canarias, pasó luego por Castilla y León, ocupó diversos puestos en Madrid y terminó sirviendo a este diario en una de las grandes plazas, Washington. A Manuel, a su profesionalidad, a su rigor, a su empatía, a su sencillez, a su solidaridad, a su valentía, a su entereza, a su fe en la vida… le debemos una oración y un recuerdo eterno. Y a su trabajo, que seguirá vivo para siempre en la hemeroteca de ABC, al que tanto quiso y al que tanto dio.