LA DEMOCRACIA ES MÁS

¿Hay que darle cien días a este Gobierno? Es una regla no escrita. Lo que no puede negar Sánchez es que su gobierno no ha sido maltratado por la prensa. Sus terminales mediáticas muestran un entusiasmo de tiempos pretéritos. Alabanzas más propias de otros sistemas blindados a la crítica. El resto han sido muy considerados. Es lo que hemos llamado «efecto Borrell». Ahora toca empezar a gestionar de verdad, más allá de detalles calculados, envueltos en la parafina de la demagogia. Por ejemplo, es increíble que de diecisiete ministros ni uno solo estuviese ayer en el Congreso, cuando se debatía sobre violencia machista. Pero no se preocupen. A la izquierda se le perdona todo, incluidos los ERE andaluces y mangancia diversa. Es el problema histórico de España. Una parte cree que la otra parte no está legitimada ni para gobernar ni para hacer periodismo, ni para nada… La democracia no empieza cuando se gana una perversa moción de censura ni termina con un Gabinete de probeta. La democracia es mucho más. Entre otras cosas, respetar la libertad del contrario a pensar y decir diferente.