UNIDAD

Unidad es la palabra mágica que en los próximos tiempos se va a utilizar en el Partido Popular. El relevo de Mariano Rajoy puede traer malas consecuencias si se cae en el cainismo y en la división. Uno de los grandes logros del último cuarto de siglo, obra de Manuel Fraga, es la unidad del centro derecha político. Es legítimo tratar de concursar en la carrera por el liderazgo, pero si en esa pugna se quiebra la armonía y fortaleza que ese partido tuvo estos años, cometerán un grave error y un flaco servicio a la democracia española. De ahí que deben orillarse agrios enfrentamientos y sobre todo personalismos, tanto nuevos como pasados. El lodo en el que tuvo que chapotear el PP estos años tiene un origen bien claro. Así que, mejor aprender del pasado, mirar para delante, buscar un buen líder y poner en valor todo lo que se ha hecho en estos siete años de Gobierno. El juego de la alternancia volverá de nuevo, sobre todo cuando no se le hurte, como esta vez, la soberanía al pueblo de decidir quién le gobierna. Para entonces el PP debe estar unido, fuerte y renovado.