DESDE LA LIBERTAD

Esas fotocopias colgadas en ARCO para exaltación de la violencia y del terrorismo son una anécdota en el gran debate sobre la perversión del concepto de arte, belleza y emoción en la creación contemporánea. Pero esa es otra polémica. Como periodista y ciudadano, defiendo la libertad en cuanto que valor irrenunciable del ser humano. Pero no cabe diluir en su nombre el cemento que cohesiona a cualquier sociedad avanzada. Al contrario, glorificar a delincuentes como un ejercicio de libertad es un atentado a quien libremente decidió ser novia de un guardia civil o quien libremente entendió que podía trabajar en su heladería. No todo es tan simple. Es curioso cómo se levantó ayer la progresía. No así cuando Colau retiró un magnífico cartel de Dalí en una promoción taurina o cuando Carmena prohibió el autobús de Hazte oír. Claro que entre defender la dignidad de un toro y la de una embarazada… ABC aborda hoy la polémica desde opiniones enfrentadas. La mía personal es que este diario debe salvaguardar los valores del humanismo cristiano, que chocan con quienes agreden a personas y a la Ley. Lo escribo desde la libertad, por supuesto.