POLÉMICA ESTÉRIL

Volvamos al tópico, sinónimo en este caso de la verdad, y el tópico dice que lo primero que se pierde en las guerras es la batalla del lenguaje. El eufemismo en unos casos y la perversión de los significados en otros sirven de arietes en esa contienda aparentemente incruenta. En el conflicto político actual se quiere convertir la guerra de los géneros en la gasolina de la confrontación. Una pelea absolutamente inútil que no nos lleva a parte alguna. La «nueva política» prefiere el insulto, los desórdenes lingüísticos y mirar al pasado, en lugar de proyectar el futuro de los ciudadanos. Por eso al final siempre termina ganando el PP. Porque entre las lentejas, que no los lentejos, y las «portavozas», el pueblo, la gente, los ciudadanos se quedan con las ideas de los pragmáticos y abandonan las polémicas que no nos hacen ni mejores ni más libres.