UK: FUERA ES FUERA

Los británicos se acaban de enterar ahora de que su salida de la UE será un pésimo negocio para su economía. Resulta que alguien prometió a los ciudadanos del Reino Unido que les iría mejor separándose del resto de Estados miembros: que su PIB crecería, que venderían más y, sobre todo, que su dinero no terminaría en manos de los vagos del sur. ¿Le suena esta monserga al lector? Pues la realidad es la contraria. También esta ceguera es consecuencia del auge del populismo y del nacionalismo. Aunque esperemos que no lo logren, pretenden el desmoronamiento de la civilizada obra de la Unión Europea. Desde Roma hasta aquí, pasando por la actual Cataluña, el peligro de las sociedades no ha venido del enemigo externo, sino de su decadencia interna y de su catástrofe institucional. Por tanto, estamos en el «fuera es fuera» de Juncker. Gran Bretaña tendrá la satisfacción de comprobar cómo se deteriora su economía por una mala relación con la realidad. Y bien sabe Dios que a España lo que mejor le vendría es un Brexit blando, pero cada uno se suicida como quiere.