REPENSAR

Corregir y ordenar las situaciones desequilibradas es un buen ejercicio en la vida en general y en la política en particular. El estado de las Autonomías en España ha sido una historia de éxito en muchos campos, pero el nivel de descentralización también se puede considerar excesivo y merece ser repensado. Son muchos los estudiosos que piensan que se nos ha ido la mano. En definitiva, amerita una reordenación. Nada nuevo bajo el cielo de los países más desarrollados y avanzados. Un Estado fuerte en democracia siempre es la garantía de una mayor calidad en las prácticas y usos que le son propios. Vivimos en un momento que propicia un gran pacto de Estado de los tres grandes partidos para garantizar la corrección de los excesos de las Autonomías, así como una mayor eficiencia en la administración y gestión de los recursos públicos. No se trata de dar marcha atrás, sino de una adecuación a los tiempos que corren con un modelo susceptible de ser mejorado casi cuarenta años después de su nacimiento. ¿Por qué no?