LA IDEA DE ESPAÑA DE PODEMOS

El movimiento que representa Podemos está sobrevalorado, como tantos otros aspectos y personas de la España actual. Sin la crisis económica, pésimamente gestionada por Zapatero, hoy no existiría este partido de extrema izquierda. En su ADN se guarece un embrión totalitario, al que no es preciso excitar mucho para que manifieste su verdadero rostro. Su posición en la cuestión catalana no deja lugar a dudas. Han dado, además, sobradas pruebas en su corta vida, síntomas bien identificables en sus maneras, ideas, formas, estilos y ambiciones. La misma imagen que antes les sirvió de catapulta opera ahora como límite imposible de superar y alcanza a través de su insolidaridad con la idea de España uno de sus momentos cumbre. Así que dejemos que el enemigo se equivoque, ya que nuestros antagonistas siempre pueden hacer cosas buenas por la causa de la democracia, aunque se propongan lo contrario. Podemos es una herramienta que su líder, Iglesias Turrión, está articulando mal, hasta el punto de que hoy se puede afirmar que se ha convertido en algo más peligroso que útil para la unidad de España.