ESCANDALIZAR A LOS NIÑOS

Al catálogo de desmanes antidemocráticos que acumulan los sediciosos catalanes, solo faltaba unir la manipulación de los niños. En cualquier lugar civilizado sería un escándalo, en Cataluña, instalada en el paroxismo, parece que ya vale todo, hasta mancillar la inocencia de la infancia. Cuando llegas a ese extremo, a utilizar como escudos humanos emocionales a los niños, algo ha fallado en lo más íntimo. Es como si una patología química se desatara en el cerebro. Algo que va más allá del sentido común y que puede convertir el paraíso de esos tiernos años en un horrible infierno. De alguna manera, los nacionalistas están secuestrando los bellos años de la infancia para cubrirlos de odio. Cuando un niño es educado en la antipatía y el rechazo a los otros, están creando un psicópata social. Lo que hagáis con la educación científica, social y emocional de vuestros hijos será determinante para tener buenos o malos ciudadanos. Si la patria del hombre es la infancia, por favor no se la arrebatéis con vuestro escándalo.