PSOE: EN LO ESENCIAL, UNIDAD

España vive una grave crisis política, derivada del desafío independentista de unos desleales y antidemocráticos nacionalistas catalanes. Tal vez sea el problema más espinoso de los últimos cuarenta años, incluido el 23-F, que se resolvió en cuestión de horas. Conocedores de semejante aprieto para nuestro Estado de Derecho, los socialistas, en lugar de apoyar al Gobierno de todos los españoles, siguen dudando en algo tan crítico como defender la unidad de un país construido hace más de 500 años. Que nadie olvide la enorme responsabilidad del PSOE en todo este lío –Maragall y Zapatero, incluidos– ni su fascinación por una ideología tan poco progresista como la nacionalista. Mitterrand llegó a afirmar que el nacionalismo era la guerra. Pero de poco sirven las lecciones de la Historia y las reflexiones de ciertos referentes de la socialdemocracia europea: aquí Sánchez sigue instalado en la simplificación de la idea de España, cuya historia puede reinventar cualquiera, incluido un catedrático sectario, que los hay.