SALTAR POR LOS AIRES

Los independentistas quieren hacer saltar por los aires Cataluña. Su catadura moral ya la comprobamos en toda su extensión y expresión este mismo sábado, al no solidarizarse con las víctimas ni condenar a los terroristas y convertir la manifestación de Barcelona en un acto proselitista de su causa. El clamor internacional en su contra evidencia el escaso futuro que esperaría a su ensoñación en el concierto mundial. Ahora amenazan con una ley de desconexión, quebrantando todo el Estado de Derecho, en una demostración más de su inclinación al delito. Supongo que va siendo hora de actuar, y no me vuelvan a decir que no habrá papeletas ni urnas: no es argumento en una democracia seria, como suponemos que es ahora mismo España. Y si no lo es, será por exceso de contemplaciones con quienes infringen la Ley a la descarada. El comportamiento de los separatistas catalanes, además de hartazgo, produce náuseas. Se equivocan al no pedir opinión al resto de españoles. Es posible que hasta se llevasen una sorpresa.