LECCIONES ITALIANAS

A los italianos les preocupa mucho que los chinos se hagan con sus grandes empresas y que adquieran excesivo protagonismo en su territorio. No les falta razón. El gigante asiático despliega una economía tan voraz que, a nada que te aproximas a su realidad, impresiona por sus dimensiones. Además, el resto del mundo desarrollado no recibe en aquel país el mismo trato que a ellos les dispensamos, por ejemplo, en Europa. No existe reciprocidad en materia de participación en un mercado nada abierto y muy complejo. Lo que llama la atención es que lo adviertan los italianos, cuyo proteccionismo trasnochado resulta paradigmático en toda la UE. Solo un dato para constatarlo: el gigante textil español Inditex ya tenía tiendas en Hong Kong cuando todavía no había conseguido abrir la primera en suelo itálico. Ningún banco, constructora ni empresa relevante española ha adquirido la más mínima preponderancia en el país mediterráneo. A la inversa sucede justo lo contrario: dos sectores tan estratégicos como la comunicación y la energía están ya en España controlados desde Italia. Y parece que ahí no va a quedar la cosa.